“Mantengo a las tropas a raya.
Les doy un buen escarmiento.
Las hago saltar.” Francis Urquhart, antihéroe del thriller de la BBC de los 90, “House of Cards”, encarna la percepción popular del castigo parlamentario en Westminster como una forma brutal que tienen los gobiernos de imponer su voluntad a los diputados.
En la serie, asciende de jefe de disciplina parlamentaria a primer ministro mediante mentiras, manipulación y, finalmente, asesinato.
La realidad, más sencilla, es que los jefes de disciplina parlamentaria utilizan una mezcla de persuasión y amenazas para mantener la disciplina del partido.















