¿Seguirá en el cargo de primer ministro laborista Sir Keir Starmer en Gran Bretaña? A las cuatro de la mañana de este viernes, Andy Burnham se convirtió en diputado por Makerfield tras una elección parcial, que le permite desafiar su liderazgo y convertirse en el nuevo primer ministro británico. Starmer, exprocurador de la Corona, abogado y con serios problemas de popularidad partidaria, va a resistir la embestida y pelear por su cargo, con su país sumergido en una seria crisis social y económica.Es altamente probable que esta pelea en el corazón del partido de gobierno genere una reacción de hartazgo en la opinión pública, incluso entre los laboristas, que anticipe una elección general. El riesgo es que se imponga la ultraderecha de Reform, el partido de Nigel Farage en el reino, aunque en los comicios locales la ultraderecha fue seriamente derrotada.Burnham, el exalcalde del Gran Mánchester y exministro de Salud de Tony Blair, obtuvo 24.927 votos, seguido por el populista ultraderechista Reform UK con 15.696, mientras que los Conservadores consiguieron 997. Restore Britain obtuvo 3.111 votos y los Verdes, 308.La participación en Makerfield fue del 58,75 %, superior a la de las elecciones generales de 2024. Makerfield se transformó en un test en una circunscripción de mayoría blanca, en el norte de Inglaterra, que detesta la migración.Starmer felicitó a Burnham por su victoria, diciendo: "Los votantes eligieron la campaña laborista de esperanza y optimismo por encima de la división y el odio".Wes Streeting, que renunció como secretario de Salud al gabinete de Starmer por disidencias, publicó que el resultado "nos da esperanza de que el Partido Laborista aún pueda ganar. Pero la campaña de Andy demuestra que, para lograrlo, necesitamos cambiar".La última oportunidad de cambioEn su discurso de triunfo, Burnham declaró: "Les digo a mis compañeros de partido que esta es la última oportunidad para cambiar. Esto es lo que me dijeron directamente en los cientos de puertas que toqué. No habrá una segunda oportunidad".¿Qué significa esto? Es muy probable que Burnham convoque una elección interna para el liderazgo próximamente. Pero necesitará 81 nominaciones de diputados laboristas, lo que desencadenará una moción de confianza. Hoy ya tiene 93 diputados a favor de su mandato. Tras esto, podrían darse diversos resultados con diferentes probabilidades. Lo más probable es que el primer ministro Starmer se mantenga firme y luche por su cargo.Más de 100 diputados de base han pedido la dimisión de Sir Keir Starmer. Se dice que miembros de su gabinete, incluidos Ed Miliband, secretario de Energía, y Shabana Mahmood, ministra del Interior, están dispuestos a renunciar para apoyar a Burnham.Starmer ha acumulado 800.000 libras para financiar una campaña que le permita superar un desafío al liderazgo, ya que los críticos afirman que es improbable que consiga recaudar el dinero necesario para una defensa seria.¿En Downing Street en septiembre?Andy Burnham ha preparado el terreno para un posible enfrentamiento con Keir Starmer tras su contundente victoria en las elecciones parciales de Makerfield.Burnham prefiere una transición de poder ordenada en unos meses, en lugar de una transferencia inmediata.Figuras clave del entorno de Andy Burnham indican que su "preferencia" es que "Keir Starmer le entregue el poder a principios de septiembre".Sin embargo, exigen un calendario establecido. Su ausencia "pondrá en peligro la contienda por la alcaldía de Mánchester, a finales de julio, para reemplazar a Andy Burnham".El equipo de Burnham no quiere mudarse a Downing Street de inmediato, ya que necesitan tiempo para planificar su gestión.Pero establecer un calendario no está en manos de Burnham, mientras que Starmer ha prometido combatir cualquier posible desafío al liderazgo.La magnitud de la victoria ha generado rumores entre los aliados de Burnham de que podría reemplazar a Starmer como primer ministro en cuestión de semanas, si no días. Burnham prefiere una "coronación" y no un sangriento desafío al liderazgo, porque cree que dañará al partido.El voto por los olvidadosEn su discurso de victoria, Burnham afirmó que el resultado "podría ser un punto de inflexión" y que la gente había "votado por el cambio, ha votado por más poder para el norte y para todos aquellos olvidados por Westminster".Afirmó que esta era la "última oportunidad" del Partido Laborista: "No habrá una segunda oportunidad. Pero este resultado de esta noche nos brinda la oportunidad de construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza, alejándonos del camino que nos lleva a una política dividida como la que vemos en Estados Unidos", dijo a la hora del triunfo.Cómo sería el procesoImportantes figuras del Partido Laborista instan ahora al primer ministro a aceptar un proceso, ya sea para el traspaso de poder o para una contienda por el liderazgo acelerada.Harriet Harman, exvicepresidenta del partido, nombrada por Starmer como su asesora en materia de mujeres y niñas hace apenas unas semanas, declaró que deseaba que Starmer, Burnham y cualquier otro posible aspirante al liderazgo aceptaran someter su apoyo parlamentario a prueba, pero sin involucrar al resto de la militancia laborista.Harman declaró al programa Today de BBC Radio 4: "Lo que debería ocurrir es que los tres aspirantes —obviamente Keir Starmer, el primer ministro; Andy Burnham, el retador; y Wes Streeting, también retador— se reúnan con la vicepresidenta del Partido Laborista, Lucy Powell, y la presidenta del grupo parlamentario laborista, Jess Morden, para acordar un proceso mediante el cual los diputados laboristas elijan a su candidato", sugirió.Starmer está sufriendo deserciones en sus lealtades. Patrick Hurley, diputado laborista que hasta ahora se había mantenido leal al primer ministro, lo instó a dimitir: "La voluntad del grupo parlamentario laborista es evidente. Creo que ahora necesitamos que el primer ministro establezca un proceso de transición", declaró el viernes por la mañana.Lisa Nandy, secretaria de Cultura, declaró el jueves por la noche: "Estoy segura de que habrá una conversación con el primer ministro".La amenaza de la ultraderechaSteve Reed, secretario de Comunidades y estrecho aliado de Starmer, afirmó que, si bien estaba "encantado" con la victoria de Burnham, el Partido Laborista debería centrarse ahora en sustituirlo como alcalde del Gran Mánchester, en lugar de en una lucha por el liderazgo."Debemos centrarnos en asegurarnos de que el Partido Reform no se quede con el Gran Mánchester", declaró Reed. "El daño que causarían a todo el noroeste de Inglaterra si lo hicieran sería incalculable", analizó.También criticó la propuesta de Harman de celebrar una reunión de liderazgo: "Si alguien quiere desafiar al partido, hay un procedimiento claro que debe seguir. No se pueden cambiar las reglas sin más".Burnham obtuvo más votos que Reform y Restore juntos. Esto demuestra que el partido de Nigel Farage no habría ganado ni siquiera con la unión del voto de la extrema derecha en esa elección parcial. Puede que la lectura sea diferente si hay elecciones generales.Farage se mostró decepcionado por el resultado "dramático y contundente", mientras que su líder adjunto, Richard Tice, afirmó el viernes: "Hemos escuchado a varias personas de la circunscripción que nos han dicho que, para asegurar la salida de Starmer, votarán por Burnham, a pesar de ser de la línea de Reform".