ESPA�ALa Moncloa quiere hacer ver a sus socios, de cara al futuro, que no deja de lado las promesas que hace para lograr apoyosEl presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, esta semanaActualizado Jueves,

julio

22:53Audio generado con IACuando en el Gobierno mov�an las manos alrededor de la bola de cristal para atisbar el futuro pol�tica, situaban la aplicaci�n de la amnist�a a los l�deres del proc�s, como Carles Puigdemont u Oriol Junqueras, como un "hito de 2026". "Habr� un antes y un despu�s de la vuelta de Puigdemont", sosten�an. Ocurre que la relaci�n con Junts est� muy deteriorada, rota seg�n dicen los independentistas, con un escenario, adem�s, de acercamiento por parte del PP. Y la legislatura afronta sus �ltimos estertores. En esta tesitura, el dictamen del Tribunal de Justicia de la Uni�n Europea (TJUE) de considerar que la Ley de Amnist�a es compatible con la normativa europea es una bocanada de ox�geno para el Ejecutivo. Porque permite a La Moncloa exhibir la tarjeta de presentaci�n de que ellos cumplen. Que impulsaron una ley que ha sido validada por la justicia europea.El mensaje es importante y tiene luces largas. La vuelta de Puigdemont no ser� inminente. En caso de producirse, ser�a en unos meses, en el tramo final del a�o. Pronunciamiento mediante del Tribunal Constitucional y a la espera de qu� determinan los jueces del Supremo y si no se presenta una nueva cuesti�n prejudicial que vuelva a paralizar durante meses la situaci�n del ex president. Hay pocas o nulas esperanzas en el Ejecutivo en que esa hip�tesis haga girar a Junts para apoyar los Presupuestos que tienen intenci�n de llevar al Congreso. Su perspectiva es m�s de fondo: necesitan "hitos" como el de este jueves para hacer ver a sus socios, sobre todo los independentistas, que est�n dispuestos acumplir las promesas pol�ticas."Se van dando pasos que ayudan a cumplir con nuestro compromiso", explica un miembro del Ejecutivo sobre el pronunciamiento del TJUE. Saben que no est� en sus manos la aplicaci�n de la amnist�a, que como ha quedado constatado es algo que corresponde a los jueces, al Supremo, pero que por ellos no va a ser. La pactaron, la impulsaron -pese a considerarla inconstitucional antes de que se la exigieran- y la redactaron y rehicieron para tratar de blindarla ante los recursos que preve�an que habr�a. "Necesitamos que se acaben de dar todos los pasos", insisten. Y el �ltimo de ellos es que Puigdemont tenga la posibilidad de beneficiarse del perd�n.La mirada no est� puesta tanto en las Cuentas P�blicas -de hecho Junts ya ha votado con PP y Vox esta semana para tumbar la senda de estabilidad, la primera piedra de los Presupuestos-, sino en el hecho de que tanto en La Moncloa como en Ferraz saben que sus opciones de plantar batalla a la derecha en las pr�ximas elecciones pasa por aglutinar de nuevo una mayor�a que pivote en las formaciones nacionalistas. Y los n�meros son tan precarios y ajustados que no hay margen para prescindir de ning�n socio. Y PNV y Junts son dos formaciones que est�n en el radar tanto del PSOE como del PP."El Gobierno siempre estar� dispuesto a buscar y a recorrer ese camino de acuerdos entre diferentes. Esa es la pol�tica con may�sculas que queremos y la que hacemos. Pese a las muchas dificultades que tuviera el camino, que los tuvo, pese a las muchas cosas que en aquel momento escuchamos y que nos helaron la sangre, mereci� la pena. Merece la pena", fue la invitaci�n que hizo F�lix Bola�os, ministro para la Presidencia y de Justicia, al valorar el pronunciamiento del TJUE. "Es el momento de aplicar la ley con normalidad y seguir avanzando juntos", sostienen desde Ferraz.De momento, la escenificaci�n de PSOE y Junts no cambia. Los socialistas exhiben mano tendida y aunque evitar chocar con los independentistas catalanes se�alan que son ya 69 las iniciativas legislativas aprobadas en esta legislatura. Para ellas ha sido necesario el apoyo de Junts. Esto es, que una cosa ser�a lo que se dice p�blicamente y otra el d�a a d�a.Desde Junts, el mensaje es que el aval a la amnist�a no supone que vaya a cambiar su relaci�n con los socialistas. Su secretario general, Jordi Turull, advirti� de que hasta que "no cumplan con todo lo que nos deben, que es mucha cosa, nosotros no podemos rehacer la relaci�n con alguien del que no te f�as".