Perteneciente a la Casa de Alba, representa una parte del valor cultural de la ciudad. Abierto al p�blico en 2016, conserva una extensa colecci�n de arte y una impresionante arquitectura que abarca varios siglos.Abrir al p�blico un palacio construido en el siglo XV, que sigue siendo residencia de la Casa de Alba y alberga una de las colecciones art�sticas privadas m�s importantes de Espa�a, obliga a caminar sobre una fina l�nea. Esa es la realidad cotidiana del Palacio de Las Due�as, en Sevilla, donde la gesti�n patrimonial combina conservaci�n, divulgaci�n cultural y sostenibilidad econ�mica sin perder de vista un objetivo prioritario: preservar un legado �nico.Considerado uno de los mejores ejemplos de residencia nobiliaria sevillana, Las Due�as toma su nombre del desaparecido convento de Nuestra Se�ora de las Due�as. Su origen se remonta a un conjunto de viviendas de la familia Pineda que, en 1496, adquiri� do�a Catalina de Ribera, hija del adelantado mayor de Andaluc�a, Per Af�n de Ribera. M�s tarde, en 1612, pas� a formar parte del patrimonio de la Casa de Alba tras el matrimonio de Antonia Enr�quez de Ribera y Portocarrero con el VI duque de Alba. Tras un periodo de decadencia en el siglo XIX, cuando incluso fue casa de vecinos, recuper� progresivamente su esplendor gracias a las restauraciones emprendidas por la familia.En el Palacio de Las Due�as se conservan veinte techos de madera, entre alfarjes y cubiertas, realizados entre los siglos XV y XVI.Hoy el edificio conserva cuatro jardines, dos patios -el principal, de especial valor arquitect�nico-, y una sobresaliente colecci�n de techos de los siglos XV y XVI, adem�s de espacios como la capilla g�tica, la gran escalera principal o los salones hist�ricos. Sus colecciones re�nen obras de artistas como Luca Giordano, Jos� de Ribera, Neri di Bicci o el escultor Mariano Benlliure, adem�s de tapices de Wilhelm Pannemaker.El v�nculo con Antonio Machado constituye uno de sus mayores s�mbolos. El poeta naci� en el palacio en 1875 y el c�lebre verso de Campos de Castilla, "Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero", hace referencia al conocido Patio del Limonero de Las Due�as.Desde su apertura al p�blico en 2016, el crecimiento de visitantes ha sido constante: algo m�s de 120.000 personas el primer a�o frente a 222.000 en 2025. La exposici�n temporal Cayetana: Grande de Espa�a, inaugurada el pasado marzo, est� representando un impulso extraordinario. "S�lo en los tres primeros meses de la muestra, m�s de 110.000 personas han cruzado las puertas del palacio. Si la tendencia se mantiene, podr�amos cerrar el a�o rondando los 250.000 visitantes: una cifra r�cord para el Palacio", explica Ricardo Gasc� Mart�nez, director cultural del Palacio de Las Due�as, quien recuerda que se encuentra entre los cinco Bienes de Inter�s Cultural de pago m�s visitados en Sevilla.Hoy el Palacio de Las Due�as representa uno de los grandes monumentos del patrimonio de la Casa de Alba.Sin embargo, el incremento de p�blico nunca ha sido un fin en s� mismo. "El objetivo no es aumentar visitantes, sino que el Palacio de Las Due�as sea una referencia dentro de la oferta cultural sevillana, y apreciado por quienes tienen inter�s en la cultura, en la historia de la Casa de Alba y en la arquitectura se�orial", subraya Gasc�.Precisamente ese crecimiento obliga a reforzar la gesti�n patrimonial. Para �lvaro Romero S�nchez-Arjona, director cultural de la Fundaci�n Casa de Alba, "el mayor reto es encontrar el equilibrio entre casa habitada y monumento visitable, as� como difundir seiscientos a�os de historia y coleccionismo de la Casa de Alba". Esa convivencia exige una intensa labor de conservaci�n preventiva, control de aforos, horarios y accesos.Fachada renacentista de la entrada principal con escudo de Casa de Alba y Berwich, siglos XVII-XVIII, en azulejo trianero.La conservaci�n constituye la prioridad presupuestaria. La Fundaci�n asegura que destina todos los recursos necesarios al mantenimiento del inmueble y de las colecciones. Los gastos incluyen seguridad, jardiner�a, limpieza, restauraciones, climatizaci�n, seguros de obras de arte, nuevas exposiciones, protocolos de manipulaci�n y tecnolog�a."Las partidas presupuestarias en este sentido son las que m�s se priorizan y se dedican mayores recursos", afirma Romero, quien destaca adem�s "la responsabilidad y esfuerzo de la familia para mantener este legado con recursos propios", parte del mecenazgo hist�rico que caracteriza a la Casa de Alba.Sorprende la riqueza de algunos espacios, que lo convierten en un conjunto singular.La apertura al p�blico se ha transformado en un aliado de esa conservaci�n. "La propia actividad, y los ingresos procedentes de las visitas, son una ayuda fundamental para la conservaci�n y mantenimiento no solo de los jardines, patios y salones, sino tambi�n de la colecci�n", explica Romero. Gracias a ello, a�ade, se ha incrementado el n�mero de restauraciones tanto de obras de arte como de elementos del edificio.El perfil del visitante tambi�n ha evolucionado. Si en los primeros a�os predominaba el p�blico espa�ol mayor de 45 a�os, actualmente el peso internacional resulta mucho mayor, con visitantes franceses, brit�nicos, alemanes e italianos que incorporan Las Due�as a los grandes recorridos monumentales de Sevilla junto a la Catedral y el Real Alc�zar. Ese atractivo fortalece el posicionamiento internacional de la ciudad. Seg�n Gasc�, "el Palacio de Las Due�as contribuye a que Sevilla sea percibida internacionalmente como un destino de turismo cultural de primer nivel".Las Due�as lleva formando parte de la Casa de Alba desde el a�o 1612, de modo que su historia est� ligada directamente a la de esta familia.La pertenencia a la Casa de Alba a�ade adem�s un valor diferencial. "La historia de la Casa de Alba es una historia de internacionalizaci�n. No es la historia de una familia nobiliaria espa�ola, sino que es mucho m�s", se�ala Romero. Esa dimensi�n europea, construida durante siglos mediante v�nculos con algunas de las principales casas reales del continente, proyecta internacionalmente el palacio y dota de contexto hist�rico a las colecciones que alberga.De cara al futuro, la principal apuesta pasa por consolidar la programaci�n cultural. La nueva sala de exposiciones temporales permitir� desarrollar un calendario estable para mostrar diferentes aspectos del patrimonio art�stico de la Fundaci�n Casa de Alba y ampliar la oferta cultural sevillana.Las colecciones art�sticas son uno de los grandes atractivos del palacio.Las Due�as recibe hoy visitantes con entradas de 15 euros la tarifa general, 13 para grupos, 11 la reducida y 10 euros para residentes en Sevilla. Un modelo en el que cada visita ayuda a sostener un patrimonio excepcional cuya gesti�n demuestra que conservar y abrir al p�blico no son objetivos incompatibles, sino dos caras de una misma estrategia.
Las Due�as: el palacio que muestra el patrimonio sevillano
Abrir al p�blico un palacio construido en el siglo XV, que sigue siendo residencia de la Casa de Alba y alberga una de las colecciones art�sticas privadas m�s importantes de...







