Actualizado a las 09:24h.
Descubrir la verdadera vocación no siempre es sencillo. Mientras algunas personas tardan años en encontrar el camino correcto, otras tienen la certeza desde muy jóvenes de que su vida está destinada a seguir un rumbo completamente distinto al que la mayoría imagina.
Cuando esa llamada es religiosa, la decisión implica poner la fe en el centro y dejar atrás otros proyectos personales, como tener una pareja o formar una familia. Lejos de ser un sacrificio, quienes dan este paso aseguran que se trata de una elección libre, fruto de una profunda convicción.
Este es el caso de Madre Olga María del Redentor. La monja, natural de Bilbao (País Vasco), explica en una entrevista para el pódcast 'Se Buscan Rebeldes' que viene de una «familia normal, de clase media». «Mis padres se casaron por la Iglesia. Teóricamente siempre han sido católicos, pero ninguno practicaba», comenta.
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