La vida en un convento de clausura, como el Monasterio de Santa Cruz en Sahagún (León, España), genera gran interés. Muchas personas se preguntan sobre el día a día de las monjas y las razones que las llevan a optar por una existencia que implica renunciar a los aspectos comunes como una vida de pareja o la imposibilidad de formar una familia. Para quienes experimentan una vocación, esta llamada divina prevalece sobre cualquier otra opción. Sor Marta, quien ingresó al monasterio a los 18 años y ahora tiene 29, explicó en uno de sus videos de YouTube su decisión: "Sé que la vocación a la que te llama Dios es donde vas a ser 100% feliz. Yo quería ser feliz. No hay más. Entonces fue por puro egoísmo", afirma.En una entrevista para 'Leo y Nacho Podcast', y también abordado en 'Doble de Drama Podcast', se le preguntó a Sor Marta sobre lo que considera el problema más apremiante para los jóvenes de hoy. Su respuesta fue directa y sin titubeos: "Quizá la falta de silencio y de oración", sostiene.Ella argumenta que la sociedad actual, con su ritmo acelerado y constante bombardeo de estímulos, dificulta la introspección y la conexión espiritual. La monja de clausura enfatiza que los jóvenes deberían ser "más reflexivos". Aunque aclara que no todos carecen de esta cualidad, señala que "el mundo invita a llenarte de ruido, a ponerte estímulos para no pensar, a vivir acelerado...".Por esta razón, Sor Marta considera esencial detenerse por al menos diez minutos para escucharse a uno mismo, conectar con Dios y simplemente no hacer nada. Lamenta que "hay gente que es incapaz de hacerlo". Concluye que "cuando respiramos y cuando somos conscientes de cómo nos va por dentro, en ese silencio, que no es vacío, podemos empezar a preguntarnos cosas, a ver cómo estamos, a escuchar esa voz de Dios".La comunidad de Sor Marta se sostiene económicamente a través de su propio esfuerzo, elaborando dulces artesanales y productos cosméticos, además de gestionar un pequeño museo. Las monjas están registradas como autónomas y no dependen de subvencionesLa vida de una monja de clausuraSor Marta tiene 29 años y es benedictina. Vive en el monasterio de Santa Cruz de Sahagún, en León, un recinto de unos 3.700 metros cuadrados donde conviven once monjas, cinco de ellas en formación.Entró con 18 años, justo después de terminar el Bachillerato, aunque la inquietud vocacional había aparecido antes, a los 16, durante una visita familiar a un monasterio de Navarra.Allí fue donde, según cuenta en su canal de YouTube, experimentó una paz que llevaba tiempo buscando. Compró la Regla de San Benito, se sintió atraída por su propuesta de vida y decidió probar.Hoy celebra más de una década en la comunidad y califica estos años como los mejores de su vida.