El PP ha decidido cerrar filas con Alberto Núñez Feijóo en su estrategia de disputar a Vox algunos de los debates que la formación de Santiago Abascal ha convertido en banderas propias. Tras varios días de titubeos y matices a las palabras de su líder sobre el absentismo laboral, Génova ha abrazado este domingo el marco de los “debates valientes” con el que Feijóo ha agrupado su ofensiva en cuestiones como la nacionalidad, las bajas laborales fraudulentas o la protección del “concebido no nacido”.Cuca Gamarra ha sido la encargada de apuntalar este mediodía la nueva línea. “El Partido Popular abre los debates de una manera valiente. Y no vamos a dejar de abrir los debates que consideremos importantes para la sociedad española”, ha proclamado durante un acto en Ermua. La vicesecretaria de Regeneración Institucional ha reivindicado que los populares no tienen “ningún tipo de complejos” para abordar asuntos incómodos y ha asumido así el marco político fijado apenas 24 horas antes por Feijóo.El líder del PP se refirió ayer de forma expresa a las polémicas que ha encadenado en los últimos días y trazó un hilo conductor entre ellas. “Estos días me han criticado por cuestionar que millones de personas puedan obtener la nacionalidad de un día para otro, sin las garantías necesarias y por encima de los límites legales que habían fijado”, expuso ante el congreso de Nuevas Generaciones celebrado en Valladolid.Lee tambiénTambién reivindicó “una España en la que el absentismo laboral fraudulento no se consienta, sino que se persiga” y defendió que el Gobierno pueda ayudar a quienes vayan a ser madres o padres “desde unos meses antes de que el niño nazca”. “¿Sabéis lo que os digo? Que me da igual. Porque yo estoy aquí para dar debates valientes y para dejar a los jóvenes un país mejor”, remató en tono desafiante.La elección de los asuntos no ha sido casual. En apenas unos días, el PP ha endurecido su posición ante la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno, ha cargado contra los efectos de la conocida como ley de nietos y ha anunciado una ley nacional para proteger al “concebido no nacido”, en línea con la aprobada en la Comunidad de Madrid. A esa agenda se ha sumado la ofensiva contra el absentismo laboral fraudulento.Feijóo busca con ello confrontar con Vox en un terreno en el que los de Abascal han tratado de llevar la iniciativa. Génova rechaza, sin embargo, estar asumiendo los postulados de la extrema derecha y presenta estas posiciones como parte del ideario tradicional del PP. Este domingo, la dirección popular ha recordado que el término “concebido no nacido” ya figuró en la ponencia política aprobada en el congreso nacional de 2025 y que el dirigente gallego impulsó en Galicia en 2011 una norma que contemplaba al hijo concebido para determinados beneficios de las familias numerosas.“Esta ley es consecuente con nuestra trayectoria política. Y en la calle tenemos el apoyo mayoritario, así que estamos tranquilos”, sostienen fuentes del equipo de Feijóo. “¿A quién le puede chocar que el PP defienda a las familias y la natalidad? ¿Dónde está el punto transgresor?”, han trasladado de manera irónica fuentes de Génova.La estrategia pasa, por tanto, por disputar a Vox esos debates desde la premisa de que el PP no está invadiendo un espacio ajeno, sino reivindicando uno que considera propio. Pero el movimiento ha provocado también desajustes internos. Las palabras de Feijóo ante los empresarios vascos, cuando calificó el absentismo de “cáncer que no podemos pagar” y censuró que haya trabajadores que “no quieran trabajar”, activaron inicialmente una operación de contención en Génova.Durante varios días, buena parte de la dirección nacional se ha esforzado en precisar que su presidente se refería exclusivamente al fraude en las bajas laborales. Incluso se ha admitido públicamente que Feijóo “no se había explicado bien”. Lejos de rectificar, sin embargo, el líder del PP recuperó ayer la polémica y la incorporó a su catálogo de “debates valientes” para dar la batalla en asuntos incómodos incluso cuando el terreno de juego es el que Vox ha tratado de hacer suyo.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro