El presidente del PP ataca a su rival al alza en Castilla y León insistiendo en que el voto útil de la derecha es para los populares
En la campaña electoral de Castilla y León, Alberto Núñez Feijóo dedica tanto tiempo a atacar al PSOE de Sánchez como al Vox de Abascal, el partido que según las encuestas necesitará el PP para que su candidato, Alfonso Fernández Mañueco, pueda revalidar la presidencia de la comunidad. El líder popular critica lo que considera como falso patriotismo de los ultras, sin mencionarlos expresamente. “Ahora está de moda en la política española no gobernar. Hay gente que se presenta en España para no gobernar e impedir que gobierne el que gana. ¡Y dicen que son patriotas!”, ha asegurado en un mitin este martes en El Burgo de Osma (Soria, 5.283 habitantes). Y ha insistido en la misma idea: “Un político ama a España por encima de todo y resulta que no quiere que se gobiernen las comunidades autónomas”, ha caricaturizado, de nuevo sin mentar al partido ultra: “Esto de ser patriota le viene grande”.
El PP lleva gobernando la comunidad, con las muletas de otros partidos o en solitario, desde 1987. Casi 40 años que, a juzgar por el sentido de las palabras de Feijóo, pueden amodorrar a los votantes antes de ir a las urnas el domingo. Por eso ha recalcado que ese día tienen que votar y ha aclarado que votar a Vox —ahí ya sí ha pronunciado las siglas del partido, potencial socio y adversario— no equivale a votar un gobierno del PP. En la despoblada Soria, que reparte cinco escaños, ha asegurado que Vox no va a sacar ninguno y que por tanto el voto útil de la derecha es al PP. “Si la gente que está pensando votar a Vox vota al PP, si la gente que piensa en votar a Vox para que gobierne el PP nos da el voto… tendremos un escaño más”, ha remachado. Cualquier voto cuenta, y más en una circunscripción donde no viven ni nueve personas por kilómetro cuadrado, “A los que dicen ‘yo no voy a votar’: ¿cuántos alcaldes no lo son por un voto?”, ha insistido.






