En medio del debate dentro del PP sobre cómo confrontar con Vox, disparado en las encuestas, Alberto Núñez Feijóo ha decidido este domingo marcar perfil propio y entrar al choque directo. Al menos en lo que atañe al campo. “No aceptamos lecciones de quienes jamás han solucionado un problema en el ámbito rural y tienen soluciones para todo”, ha lanzado el líder del Partido Popular, en una alusión velada a la formación de Santiago Abascal, durante la clausura de una jornada sobre el sector primario en Membrilla, Ciudad Real. “[Tampoco lecciones] de quienes, cuando han tenido ocasión de estar en los gobiernos autonómicos, los han abandonado porque es mucho más fácil criticar que gobernar”, ha añadido el jefe de la oposición.

Vox salió abruptamente de cinco ejecutivos que compartía con los populares el año pasado, entre ellos la Comunidad Valenciana y Castilla y León, donde la desafección política ha bullido después por la devastadora dana y por la última oleada de incendios. Catástrofes que han beneficiado a los ultras, sin responsabilidades en los gobiernos cuando sucedieron los desastres.

En Membrilla, los dardos de Feijóo a Vox han ido acompañados de un discurso enfocado en el mundo rural cuyo tono ha sido muy similar —como viene ocurriendo desde hace meses—, al del partido de extrema derecha. El Partido Popular sostiene que uno de los principales problemas es una “burocracia” abundante y el exceso de medidas derivadas del cambio climático. “[No aceptamos lecciones] ni del ecologismo de salón ni del ruralismo de pancarta”, ha continuado Feijóo. “No acepto más soflamas, sino que pido más soluciones, que es para lo que entiendo que están los políticos. No acepto lecciones de aquellos que intentan exprimir el voto de los que saben del campo para después engañarles”, ha remachado en misma línea. “[Tampoco aceptamos lecciones] de quienes apoyan aranceles injustos para nuestros productos”, ha expresado sobre las medidas del presidente de EE UU, Donald Trump, a quien Vox bendice en cada movimiento.