“No vale ganar, pido ganar contundentemente para que Castilla y León tenga un Gobierno sólido”, reclama Feijóo en el mitin de cierre de los populares

Hace cuatro años, la campaña de las elecciones de Castilla y León abrió la caja de los truenos del PP. En el mismo escenario en el que el PP ha cerrado este viernes su último mitin, la Feria de muestras de Valladolid, Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado mantuvieron uno de sus últimos pulsos antes de que todo saltara por los aires en una guerra que se llevó por delante al entonces líder del PP. El día del mitin de cierre de aquella campaña, en febrero de 2022, Casado esperó en la calle mientras su equipo negociaba con el de la presidenta de Madrid. “Ayuso quería entrar la última, y Casado aguantó fuera hasta que lograron pactar que entraban juntos, así que el mitin empezó con retraso, Mañueco estaba de los nervios”, recordaba este viernes un dirigente en la cocina aquella etapa, en la que también pesó el error del voto en la reforma laboral. Ese mismo mes, después de un resultado mediocre del PP en las elecciones de Castilla y León, Casado fue defenestrado por los suyos.

Comparada con aquella campaña, cuyo recuerdo pesa mucho en el PP, esta ha funcionado como una balsa de aceite. Se vio en el último mitin, que empezó con puntualidad británica a las siete de la tarde tras la entrada de Mañueco y Alberto Núñez Feijóo en la Feria de muestras de Valladolid mientras sonaba Back to the start (volver al comienzo). “Esta vez, Mañueco no quería ni errores ni sobresaltos. Y lo ha logrado, no ha pasado nada, ha sido hasta un coñazo”, señala un dirigente popular del territorio, como demuestra que los trackings (sondeos) internos apenas se han movido durante las dos semanas, con pequeñísimas variaciones.