Valladolid (EFE).- El PP ha vuelto a ser el partido más votado en las elecciones de Castilla y León, con 33 procuradores (dos mas) y el 35,45 % de los sufragios, pero para gobernar depende nuevamente de un Vox contenido, que solo ha conseguido un procurador más, hasta los 14 parlamentarios; mientras que el PSOE ha crecido hasta los 30, dos más de los que tenía.

Con más del 99% del voto escrutado y una participación que ha subido hasta el 65,6 por ciento -casi 7 puntos más respecto a 2022-, la Unión del Pueblo Leonés ha mantenido los 3 escaños que ya tenía en la anterior legislatura, mientras que Soria Ya ha perdido dos y se queda sólo con uno, y Por Ávila logra mantener el que tenía.

A la izquierda del PSOE, ni En Común (IU-Sumar-Equo) ni Podemos-Alianza Verde, que en esta ocasión concurrían por separado, obtienen escaño; al igual que Ciudadanos, que desaparece de las Cortes de Castilla y León, donde obtuvo un escaño hace cuatro años.

La candidatura del PP liderada por Alfonso Fernández Mañueco ha logrado 4 puntos porcentuales y unos 35.000 votos más que en las últimas elecciones, con lo que ha abierto una brecha de 4,5 puntos porcentuales respecto al PSOE de Carlos Martínez, que también ha subido en porcentaje de voto, hasta el 30,81 %, y en unos 6.000 votos respecto a 2022.