El líder del PP arrancó el curso entrando en el cuerpo a cuerpo contra Santiago Abascal para combatir el auge de la ultraderecha pero la dimisión de Mazón torció sus planes

Desde mediados de septiembre pasado, Alberto Núñez Feijóo cambió el planteamiento con Santiago Abascal. El líder del PP pasó de apenas nombrar al presidente de Vox en público a enviarle dardos continuos. El último, este domingo durante la manifestación en el Templo de Debod de Madrid después de haber suspendido los ataques por el pacto de investidura en la Comunidad Valenciana. Esta es una relación de las apelaciones idas y venidas del jefe de los populares con el presidente de los ultras.

14 de septiembre. Ciudad Real. “No aceptamos lecciones de quienes jamás han solucionado un problema”. El mismo día en el que la Vuelta Ciclista acababa en Madrid, Feijóo clausuró por la mañana un acto del PP centrado en la agricultura, un sector en el que Vox permea con facilidad. “No aceptamos lecciones de quienes jamás han solucionado un problema en el ámbito rural y tienen soluciones para todo”, afirmó el líder de los populares el 13 de septiembre en Membrilla (Ciudad Real), en alusión a los ultras, asumiendo a la vez parte de sus postulados sobre el mundo rural en su intervención. “[Tampoco lecciones] de quienes, cuando han tenido ocasión de estar en los gobiernos autonómicos, los han abandonado porque es mucho más fácil criticar que gobernar”, censuró.