El número dos de los populares insiste en la política de “mano tendida” al partido ultra
Vox no se deja domar por el PP. Aplicando la técnica de la ducha escocesa, Santiago Abascal ha echado este martes un jarro de agua fría sobre el optimismo que ayer parecía dominar las negociaciones para que el grupo ultra apoye la reelección de los presidentes de Extremadura y Aragón, María Guardiola y Jorge Azcón. Por su parte, el secretario general del PP, Miguel Tellado, ha intentado hoy rebajar el alcance del documento marco presentado este lunes, ha afirmado que es un punto de partida y ha insistido en la “mano tendida” de su formación al partido de Abascal.
En declaraciones al programa Espejo Público de Antena 3, el líder de Vox no ha ocultado su disgusto con el denominado Documento Marco para ordenar los acuerdos y dar gobiernos estables a la España autonómica que este lunes por la tarde hizo público el PP. Especialmente, el primero de sus 10 apartados, que exige “pleno respeto a la unidad nacional, el marco constitucional y el Estado de derecho”.
“Me molesta que el señor Feijóo pretenda insinuar que Vox es un partido que no defiende el Estado de derecho y el sistema democrático. Me sobra”, se ha quejado Abascal. Para el líder de Vox, sugerir que María Guardiola y Jorge Azcón podrían llegar a acuerdos al margen de la legalidad “es un insulto a sus propios dirigentes autonómicos y una falta de confianza”. Cuando se le ha recordado que Vox plantea con frecuencia demandas que exceden las competencias autonómicas, ha respondido que eso es opinable y ha puesto como ejemplo al presidente de la Comunidad Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, que aceptó todas sus exigencias.







