A lo largo de las dos últimas semanas, Alberto Núñez Feijóo ha puesto sobe la mesa debates que el Ejecutivo ha usado como combustible para recuperar la idea de que un Gobierno del PP "recortará derechos", tal y como aseguró el propio Pedro Sánchez después de que el presidente del PP apuntara a revisar las razones del incremento del absentismo laboral. También levantó polémica la desconfianza de Feijóo sobre la conocida como 'ley de nietos' y su influencia en el censo electoral. Sin embargo, desde Génova defienden la necesidad de plantear propuestas para erigirse como la única alternativa frente al actual Gobierno. "Vamos a seguir haciendo propuestas valientes que a unos gustarán y a otros no", afirmó este lunes el portavoz del PP, Borja Sémper. De esas propuestas, ha insistido, habrá algunas "que despertarán debate" y otras que "serán polémicas", pero "bienvenido sea". Génova se ha propuesto marcar la agenda que dirija la actualidad con una batería de medidas que desgranen su plan de Gobierno si Feijóo llega a la Moncloa. La "agenda reformista más ambiciosa de los últimos 50 años", según la denominó este lunes el secretario general del PP, Miguel Tellado, que incluirá el despliegue de 70 leyes "desde el primer día" que Feijóo dirija el Ejecutivo. Y ello pasa por abrir debates controvertidos, según ha reafirmado el partido en el Comité de Dirección de este lunes y ha informado posteriormente Sémper. "No queremos sólo ganar por lo mal que lo hace Sánchez, sino por tener el respaldo de cada vez más españoles que confían en que hay una alternativa que ofrece estabilidad y progreso", ha reiterado el portavoz popular. Desde que el presidente del PP activó el contador para las elecciones generales, se ha reunido con diversos actores sociales y ha desplegado algunas de sus propuestas para tratar asuntos que, en su opinión, hay que cambiar o legislar por primera vez. Hace justo una semana, Feijóo anunció que promoverá una ley que tendrá en cuenta al concebido no nacido a la hora de otorgar ayudas a las familias. Un día después, ante empresarios vascos, se refirió a una problemática que vive especialmente esa comunidad: el absentismo laboral. Y también se comprometió a abordar el asunto si gobierna. El propio Feijóo se refirió el pasado fin de semana a las críticas que han suscitado sus palabras en las últimas semanas y admitió que le "dan igual" porque su papel es dar "debates valientes" y "no renunciar" a sus responsabilidades si llega al Gobierno de España. El primero de los asuntos vino de la mano de la 'ley de nietos' a través de la cual el líder popular acusó a Sánchez de hacer "ingeniería electoral". Todo el partido justificó la argumentación de Feijóo por la "falta de garantías" en el proceso y por el cambio posterior que produjo una instrucción sobre la normativa aprobada en el Congreso. Insistieron en que el PP siempre ha defendido el derecho de los nietos o hijos a nacionalizarse si sus abuelos o padres tuvieron que exiliarse por motivos políticos, pero no de la forma en que lo está llevando a cabo el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Otro de los debates incómodos que puso sobre la mesa el presidente del PP fue el absentismo laboral fraudulento. En una intervención a puerta cerrada, se comprometió ante el empresariado vasco a "atajar el absentismo". "Si la Administración Pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y sigue teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, pues entonces pasa lo que ocurre...", afirmó. El Gobierno utilizó estas declaraciones como munición para cargar contra el líder de la oposición y acusarle de pretender atacar a los trabajadores que se encuentren de baja médica. El responsable de Hacienda del PP, Juan Bravo, matizó en varias entrevistas televisivas que Feijóo pretende atajar los casos de fraude y protegerá a los trabajadores enfermos. Y desplegó algunas de las medidas que contempla el PP para rebajar el absentismo: impulsar la reincorporación parcial y priorizar tratamientos médicos. Feijóo ha hecho de la necesidad virtud y ante el Congreso Nacional de Nuevas Generaciones del PP, con un público aupándole a grito de "presidente", hizo un repaso a las críticas que recibió durante los últimos días. "Me han criticado los puristas por hablar de la ley de nietos como si no se pudiera dudar de las intenciones del sanchismo en unas elecciones; me han criticado por dar continuidad en 2026 a lo que yo aprobé como presidente de Galicia en el año 2011 que es ayudar a las familias que esperan un bebé; y me han criticado desde la izquierda y algunos sindicatos por pedir que autónomos y emprendedores no tengan que pagar de su bolsillo la caradura de unos pocos ni tampoco que los trabajadores honrados tengan que cubrir ese vacío", resumió. "Me da igual", sostuvo, para afirmar que no va a llegar al Gobierno de España y conformarse con la herencia que reciba. Así que en los próximos meses seguirá desgranando su alternativa política ante un Gobierno "que ha gestionado muy mal los intereses de los españoles". Eso sí, lo hará alternándolo con las reacciones a los escándalos por corrupción que sacuden al Ejecutivo: "Vamos a intentar que la corrupción del Gobierno no tape la alternativa que España necesita, que es la del PP", zanjó Sémper este lunes.