Pocos cambios en el guion del PP para el nuevo curso político. La fórmula se mantiene. Alberto Núñez Feijóo persevera en la estrategia del ataque sin cuartel contra el Gobierno, sin espacio para los acuerdos, incluso aunque puedan resultar perjudicadas las autonomías populares. La táctica fue visible este lunes, en la respuesta del líder del PP a las dos ofertas que el Ejecutivo progresista le ha puesto sobre la mesa en el arranque de la actividad política. Feijóo desdeñó la propuesta de pacto de Estado del presidente frente a la emergencia climática, tras el desastre de los incendios este verano, y también desechó la quita de la deuda que este martes aprobará el Consejo de Ministros para las autonomías, que moviliza hasta 83.252 millones de euros. El líder del PP ha convenido con los barones populares el rechazo a esa condonación, a pesar de que las autonomías pierdan recursos para aliviar el endeudamiento de sus arcas públicas. Los presidentes de las más endeudadas han mantenido de momento su oposición a la quita, a la que por ahora solo estudia adherirse La Rioja.

Feijóo aplica la misma plantilla ante cualquier oferta del Gobierno: la desconfianza. Así, el PP cree que el ofrecimiento de pacto de Estado de Sánchez frente a los efectos de la emergencia climática tras un verano de incendios devastadores es solo un intento de La Moncloa de desviar la conversación hacia terrenos más favorables. Y los populares responden con desdén. El PP no entra en si le parece adecuada o no la creación de una agencia estatal de protección civil y emergencias para mejorar la coordinación entre administraciones, uno de los problemas que han aflorado en agosto, mientras se limita a poner en duda la voluntad del líder socialista como promotor de consensos.