Hay combinaciones que al principio sorprenden con las ensaladas y, después del primer bocado, pasan a formar parte del recetario habitual. Mezclar hojas verdes con fruta fresca es una de esas ideas sencillas que funcionan mucho mejor de lo que uno imagina. El contraste entre lo dulce y lo salado tiene la extraña habilidad de poner de acuerdo a casi todo el mundo.
Las ensaladas con fruta son una opción fresca, ligera y muy versátil, perfecta para los meses de calor o para quienes buscan platos rápidos y sabrosos. Fresas, mango, melón, manzana, naranja o granada aportan color, jugosidad y un toque diferente que combina de maravilla con quesos, frutos secos, pollo o marisco. El resultado son recetas fáciles y apetecibles que demuestran que una ensalada nunca tiene por qué ser aburrida.
Ensalada de guisantes, manzana y huevos escalfados
Las ensaladas con guisantes tienen un punto curioso: parecen ligeras, casi inocentes, pero en cuanto les metemos un salteado bien llevado, una fruta crujiente y una vinagreta con frutos secos, se convierten en un plato bastante más redondo. Esta ensalada de guisantes, manzana y huevos escalfados va justo por ahí, con una mezcla dulce, salada, fresca y templada que funciona de maravilla.










