Cuando una receta aparece mucho en redes sociales normalmente le cojo manía rápido; si además la venden como fit, me pregunto qué habré mirado yo en lugar de animalitos para que el algoritmo me quiera tan mal. Pero a veces la rabieta no nos deja ver el bosque, y al final la receta de marras resulta ser una de esas ensaladazas de plato único que preparas cuando te apetece comer fresco, rápido y rico en versión exprés: abrir dos latas, cortar un par de cosas y mezclar; sin más. Lleva pepino en dados o láminas para un toque crujiente, algo de cebolla para darle más alegría, otra hortaliza si quieres, encurtidos si te gustan y listo: es tan fácil que no se le puede llamar ni receta. ¿Qué hace que funcione tan bien? Una salsa cremosa con una base de yogur —gran compañero de aventuras del pepino—, perfecta para amalgamar todos los ingredientes. Hay quien al aderezo le ponen también mayonesa y miel, que aquí me parecen innecesarias —diría que el yogur ya es bastante cremoso como para necesitar mayonesa, la miel con atún no me va—, o ajo crudo, que tampoco me apetece cada día; pero si a ti te gustan, adelante con ello. Otras usan; cómo no, el recurrente yogur “alto en proteínas” (no sé muy bien qué tienen los gymbros en contra del yogur griego o el skyr). En la misma línea, el atún de lata suele ser la primera opción, pero puedes cambiarla por lo que te apetezca: huevo cocido —si tienes siempre algunos ya hechos en la nevera te apañarán más de un desayuno o comida—, pollo si tienes restos, legumbres o tofu. Si crees que te vas a quedar con hambre, simplemente añade más legumbres, y pon un poco menos de pepino o de las otras verduras. ¿Te la puedes llevar al trabajo? Tal cual mejor no, porque el pepino perderá agua en el proceso por ósmosis y te licuará la salsa, pero puedes llevar la salsa aparte (o, si tienes una tabla, un cuchillo y un bol puedes hacer la ensalada allí mismo). ¿Que no te gusta el pepino? Usa una manzana ácida, que no sea por falta de opciones. O ponle lechuga, zanahoria y tomates cherry: cualquier hortaliza o similar que le aporte frescura, sirve. Dificultad: No llega ni a ser una recetaIngredientesPara 2 personas Para la salsa 2 yogures naturales cremosos (pueden ser vegetales) Zumo de limón o vinagre2 cucharadas de aceite de oliva virgenSal Pimienta Mostaza Hierbas aromáticas al gusto2 pepinos medianos ½ cebolla blanca o roja Zanahoria, tomate o lechuga al gusto200 gramos de maíz cocido escurrido200 gramos de atún en lata escurrido o 4 huevos duros o 300 gramos de pechuga de pollo, tofu duro o garbanzosOpcional: encurtidos al gusto o unos frutos secosInstrucciones1. Preparar la salsa mezclando bien todos los ingredientes, probar y ajustar el sazón. 2. Pelar y cortar a pluma o a daditos la cebolla y ponerla en una fuente o bol.3. Quitar las puntas al pepino, cortarlo en rodajas o dados y sumarlo al bol. 4. Cortar en trozos de bocado y poner en el bol el resto de hortalizas. Añadir el maíz y la proteína que se use, y si se quiere, encurtidos o frutos secos picados. Mezclar bien, y a comer. Si tienes dudas o quejas sobre nuestras recetas, escríbenos a elcomidista@gmail.com. También puedes seguir a El Comidista en Youtube
Una ensalada fresca en cinco minutos que funciona como plato único
Pepino, maíz, cebolla, atún u otra fuente de proteína y una salsa cremosa a base de yogur que lo amalgama todo







