Es 100% de temporada y sirve como entrante, como plato único ligero o como acompañamiento de cualquier proteína

Cuando hablamos de frutas y verduras, podemos decir que abril funciona como un momento de transición entre las del invierno y las de la primavera. Antes de que empecemos a ver espárragos, guisantes, fresas y albaricoques por doquier aún tenemos tiempo de hacernos con buenas mandarinas, aguacates o espinacas; y es por eso que traemos esta receta hoy aquí.

Resulta –qué sabia es la naturaleza– que estos tres ingredientes combinan a la perfección; el dulzor y la acidez de la mandarina balancean la textura mantecosa y suave del aguacate, mientras la espinaca hace de bonito colchón herbal.

Aunque podríamos quedarnos con esto, hemos añadido más al conjunto: otras hojas para que haya más texturas y más tonos de verde –puede ser lechuga, rúcula o lo que se tercie–, cebolla morada rápidamente marinada en zumo de mandarina, unas almendras tostadas y una mozzarella porque; ¿quién no quiere su elegante punto lácteo en una ensalada?

Dificultad: Nula