Espárragos, guisantes, alcachofas y tirabeques: lo mejor de la temporada acompañado de una salsa fresca y ácida
Si la menestra se hiciese correctamente, no haría falta poner este subtítulo, y es que la menestra siempre ha sido de temporada. Era uno de esos platos que partía de las verduras que se encontraban en el huerto en ese momento. Así, en invierno la menestra priorizaba el brócoli y la coliflor, y llevaba patata y zanahoria. En verano, lo suyo son el calabacín y la judía verde, y así en cada temporada.
En abril toca aprovechar que los guisantes frescos son fáciles de encontrar. Que tenemos habas y espárragos blancos en las fruterías. También están buenas las alcachofas y contamos con las primeras judías verdes del año. Y con todo este género no puede hacerse otra cosa que cuidarlo bien y tratar de darle una cocción lo más respetuosa posible.
Se van a saltear todas las verduras a fuego fuerte en una sartén con mantequilla y un poco de aceite. Primero las alcachofas y los espárragos blancos a fuego medio, que tardan un poco más en hacerse. Cuando puedan pincharse con un cuchillo, se añaden los verdes, los guisantes, los tirabeques y las judías. El punto está en dejar que se doren un poco las verduras y luego tapar la sartén para que terminen de hacerse dentro del propio vapor que desprenden. Quedan muy al dente, conservando un color verde precioso.






