Actualizado S�bado,

julio

22:23El Kobetamendi amanece una vez m�s. Tercera parte de un festival que ya va llegando a su fin. El Bilbao BBK Live se prepara para la �ltima jornada de esta vig�sima edici�n. Si el primer d�a lo marc� la electr�nica de FKA Twigs y el segundo estuvo consumido por el britpop de Robbie Williams, este s�bado ha sido el contrapunto perfecto entre ambos. Ese pop tan experimental de Ralphie Choo converge con el swing de Zaz. Y c�mo olvidar el post-punk revival de Interpol.Son estos �ltimos los primeros en batallar contra cientos de miles de asistentes subidos al Nagusia, el escenario principal. Suben los tablones lentos, tranquilos. A darlo todo con Interpol. Dicho y hecho. No I in Threesome comienza una danza lenta, casi aburrida, que forma parte de su esencia. Con sus gafas negras y una sobriedad inquietante, la banda neoyorquina repasa todo su repertorio de principio a fin. Y todo ello sin moverse demasiado por el escenario.El p�blico lo vive igual. No importa si est� sonando C'mere, Evil, All the Rage Back Home o Rest my Chemistry porque las manos alzadas y el coro de voces no faltan en ning�n caso. Poco m�s que un escueto "gracias" por parte de Paul Banks entre canciones es lo que la banda neoyorquina se permite antes de seguir con su setlist, ese que se centra en Turn on the Bright Lights, su �lbum de estudio m�s conocido.Entre tanto cl�sico destacan Wings on Fire y See Out Loud, dos de sus temas m�s recientes y parte de su pr�ximo �lbum This Mirror Weighs a Ton. Banks canta con una voz pausada, rara vez grita. Es el ep�tome de la contenci�n. Y con el pulso casi hipn�tico en la bater�a y el bajo, Obstacle 1, Slow Hands y NYC se suceden sin descanso en lo que es el cl�max de una de las cabezas de cartel m�s esperadas del festival.Llega el final. PDA suena a trav�s de los altavoces, marcando la despedida de la banda neoyorquina. Hay quien dir� que el concierto ha carecido de vida, de movimiento, de color. Los fans de Interpol lo justifican mejor: "Quien piense que son sosos es porque no sabe lo que es el rock de verdad". Nada m�s que a�adir.Al otro lado del recinto, la primera en llenar este escenario San Miguel no es otra que Zaz, la due�a de la chanson francesa. Con una trayectoria tan s�til como amplia, la verdaderamente llamada Isabelle Greffoy pasa por el veterano festival con una discreci�n sin precedentes. Y no ser� por falta de m�sica, porque la cantautora aprovecha al m�ximo su hora de concierto para explorar todas sus canciones de principio a fin, e incluso se permite alg�n breve pasaje de scat, demostrando que su voz es, sin duda, su instrumento m�s preciado.Con esas ra�ces del jazz manouche y un timbre rasgado imposible de olvidar, Zaz rezuma una energ�a casi callejera y la cercan�a con su p�blico es la que finalmente eleva su espect�culo al nivel de algunos -puede que muchos- de los m�s grandes de esta vig�sima edici�n del BBK Live. Puede que ni a�n as� sea suficiente para convencer a un p�blico dif�cil, acostumbrando a la veteran�a de Robbie Williams o al caos coreografiado de FKA Twigs.Greffoy abre con Je pardonne, quiz� porque es una de las pocas canciones de su repertorio que incluye palabras en espa�ol. Eso de "te perdono, me perdono/ pero recuerdo todo". El castellano lo domina, est� claro. No tiene tanta suerte con el euskera, al mirar sin tapujos una chuleta imposible de descifrar. Y como lo importante es la intenci�n, contin�a con su espect�culo y con esa actitud alegre y natural tan caracter�stica.Greffoy, que eligi� su nombre art�stico por cerrar el ciclo alfab�tico, habla de feminismo, de los que ya no est�n y de su historia. Concluye su repertorio de la misma forma en la que lo abre. On ira y Je Veux empiezan a sonar y esa fiesta particular termina. El p�blico del festival se dispersa. Satisfechos. Aunque no pasa mucho tiempo hasta que Ralphie Choo recoge el testigo sobre las tablas del San Miguel, esta vez para engatusar a un p�blico multitudinario en una actuaci�n llena de vanguardia, autotune, y nuevas herramientas musicales que demuestran la maestr�a del manchego Juan Casado en la producci�n y creaci�n de sonidos.Tres conciertos muy diferentes que acompa�an a la �ltima puesta de sol del festival. El swing de Zaz, los ritmos de Ralphie Choo y la veteran�a de Interpol ya quedan para siempre grabados entre los m�s de 100.000 asistentes del festival. El sol cae, pero el espect�culo contin�a.