Robbie Williams se ha subido este viernes al escenario del Bilbao BBK Live vestido con su mejor traje del showman que es. Desde el primer momento ha dejado claro que venía a divertirse y el público se ha dejado hacer y querer. Imposible resistirse a un huracán que ha interactuado en todo momento con los miles de personas que han llenado las campas de Kobetamedi entregadas al mandato del mejor maestro de ceremonias para bailar y corear los grandes éxitos del que fue el chico malo del pop británico. El concierto ha arrancado con ‘Let me Entertain You’, y con este clásico de su discografía ha hecho ya toda una declaración de intenciones de lo que quería hacer. Y Bilbao se ha dejado entretener.

Él mismo se ha reivindicado en más de una ocasión como “el mejor artista de pop del mundo” y en el BBK Live ha demostrado que, sin duda, es uno de los grandes. Vestido de rojo para arrancar el show, y precedido en su entrada al escenario por unos acordes de la 'Cabalgata de las valkirias' de Wagner, ha cantado, bailado, y reído con el público, durante la más de hora y media que ha durado un concierto en el que ha intercalado cortes de su último disco, ‘Britpop’, editado este mismo año, con los grandes éxitos que han marcado su carrera, consciente de que muchos de los presentes entre el público eran fans nostálgicos de aquel chico que en 1995 dejó Take That en el momento más álgido del éxito de la boy band, para emprender una carrera en solitario que ha dejado ya para la historia auténticos himnos del pop.