Actualizado a las 22:21h.

Ni los oriundos con más años a sus espaldas saben a ciencia cierta por qué las nubes están tan bajas, como si se hubieran desplomado, cansadas, pero no se atrevieran del todo a recostarse en las crestas de los montes menudos que aún humean en ... este lado del Levante de Almería que se duele con resignación de las llamas más letales jamás habidas en Andalucía. «El sol tiene como rebaba, anda perezoso, conmocionado. Como nosotros. El cielo está apagado, pero ya no hay casi humo». Lo dice en la sobremesa la camarera de un bar de comidas caseras de Lubrín, a poco menos de veinte kilómetros de Los Gallardos, el epicentro del fuego que se ha cobrado la vida de doce personas desde el jueves por la noche.

Almería

Cruz Roja