Los evacuados por el devastador incendio en el sur de España comenzaron a regresar el domingo a sus casas tras la estabilización del fuego, que dejó 12 personas fallecidas cuando intentaban huir de las llamas."Da miedo, porque estás escuchando historias todo el tiempo: no solo sobre las casas, también sobre la gente, y te das cuenta de que eres muy afortunada de estar bien", contó a la agencia de noticias AFP Lore Van Moll, una ciudadana belga de 33 años que estaba visitando a sus padres en la localidad de Alfaix cuando tuvieron que ser desalojados.En esta zona de la provincia andaluza de Almería, a pocos kilómetros de la turística costa mediterránea, todavía pueden verse las carrocerías calcinadas de los autos alcanzados por este fuego frenético que llegó a avanzar 100 metros por minuto."Estamos muy tristes por la gente que ha perdido sus casas y por las personas y las familias que perdieron la vida. Es pura devastación, estamos totalmente devastados", describió James Shellingford, un británico de 60 años residente en Bédar, uno de los epicentros del desastre.Tras arrasar 7.000 hectáreas en un perímetro de más de 40 kilómetros, el viento favorable y la humedad del sábado permitieron a los bomberos comenzar a dominar las llamas del que es ya uno de los incendios más letales de la historia reciente de España."Las condiciones meteorológicas de la noche han sido sumamente positivas y podemos dar esta buena noticia de la estabilización de este incendio tan cruento", anunció el presidente del gobierno regional andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, desplazado a la zona.