MADRID.– “Estamos ante una tragedia mayúscula”, advirtió el presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla. “Es uno de los incendios más rápidos y complejos” que se enfrentaron en los últimos tiempos, agregó en referencia al desastre que causó la muerte de al menos 12 personas en Almería, al sur de España donde residen muchos extranjeros.Según recogió en el terreno el diario El País “fue una noche de infierno” luego que se desató el fuego por la caída de un cable de electricidad hacia las 17 del jueves. Rápidamente las llamas tomaron los pastizales del lugar y pusieron a todos los vecinos en una disyuntiva mortal, quedarse en sus casas o escapar con sus vehículos. En dos horas el fuego avanzó 15 kilómetros.Los Gallardos se preparaba para celebrar sus fiestas locales cuando aconteció la tragedia.“Estaban poniendo las luces de la fiesta y los trabajadores han tenido que parar por completo porque estaba cayendo encima toda la ceniza, que se te mete en la boca y se siente en todos lados”, contó Ana, dueña de un supermercado, al diario local Ideal.Por su parte, Víctor Fernández, párroco de Bédar y Los Gallardos, explicó a la radio Cadena Cope que en esa zona viven “extranjeros (...) La mayoría de avanzada edad, que han encontrado un remanso de paz en esta zona”. Según él, muchos vivían “muy aislados”.Francisco Collado, alcalde de Bédar, pequeño pueblo almeriense de apenas 950 habitantes, recibió temprano la llamada de algunos vecinos que le avisaron del fuego y salió con su equipo de gobierno a avisar con megáfonos puerta por puerta a los vecinos para que desalojasen sus viviendas mientras las campanas de la iglesia repicaban anunciando la emergencia.En la escarpada orografía del terreno, repleto de carreteras, barrancos y zonas de difícil acceso y con el viento con rachas de 50 kilómetros por hora, “la velocidad de la propagación fue increíble”, dijo David Rodríguez, responsable técnico de la agencia antiincendios del distrito.Pero la decisión de permanecer a salvo en las viviendas o alejarse en vehículos fue la que marcó la tragedia. Varios vehículos calcinados en el incendio forestal de Los Gallardos.Javi Carrión - EUROPA PRESS DPA“El sentido común nos decía que para quienes debían abandonar sus casas porque las llamas avanzaban peligrosamente, la salida era la carretera provincial hacia Los Gallardos”, dijo el alcalde Collado.Pero un grupo de nueve personas salió a toda prisa por un camino sin salida y rápidamente quedaron rodeados por el fuego. “Las encontramos cerca de las cuatro de la mañana”, recordó el alcalde. De los nueve, solo pudieron rescatar a dos personas, con heridas de gravedad, que fueron trasladadas hasta el hospital de Almería.“Los demás, fallecieron”, lamentó el alcalde, que afirma que una de las víctimas era de nacionalidad española y, el resto extranjeros, belgas y británicos. “Los conozco a todos personalmente, eran muy activos en la vida social y cultural del pueblo. A algunos hasta los casé yo”, subrayó emocionado. Una casa quedó reducida a cenizas en el incendio forestal de Los GallardosJavi Carrión - EUROPA PRESS DPAOtro grupo de cuatro personas de nacionalidad británica también tomó una decisión trágica cuando intentó escapar en un vehículo por una carretera. “La gente quería salvarse y en esos momentos no se sabe si es mejor quedarse o irse”, añadía Collado. El problema es que este grupo lo hizo a través de un camino que se convirtió también “en una verdadera trampa mortal”.Una fotografía de prensa tomada en la zona muestra cuatro autos calcinados en un camino de montaña. El presidente regional, Moreno Bonilla, declaró que las autoridades habían confirmado inicialmente 11 muertos, pero posteriormente descubrieron un cuerpo completamente cubierto por otro.Varios vehículos calcinados en el incendio forestal de Los Gallardos.Javi Carrión - EUROPA PRESS DPA“Por favor, sigan siempre las recomendaciones de las autoridades, siempre, por favor... porque en este tipo de incendios, el viento cambia y el fuego podría venir desde el sur y luego cambiar de dirección”, dijo Moreno a los periodistas en el lugar.“Al final, la aldea de Bedar no se vio afectada por las llamas en la mayoría de los casos, por lo que la orden de confinamiento evitó una situación más grave”, añadió.Muchos familiares usaban las redes sociales para tratar de localizar a sus seres queridos, como Danielle Gillam-Kirton, que pedía información sobre sus padres, residentes en Bédar. “Estamos tratando de contactar con ellos, para comprobar que están bien. Mi madre me escribió ayer a las 18.53 para decirnos que estaban evacuando”.Además de los 12 fallecidos, 23 personas siguen desaparecidas en uno de los incendios forestales más mortíferos de España.Agencia AFP y Reuters
Avisos puerta a puerta, autos calcinados y una trampa mortal: así fue la noche de terror del devastador incendio en Almería
Las llamas avanzaron 15 kilómetros en apenas dos horas y obligaron a los vecinos a decidir entre quedarse en sus casas o huir










