"Declarado. Los Gallardos. Incendio ACTIVO". Ese es el primer mensaje de alerta que publicó el Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía (INFOCA). Era el jueves 9 de julio a las 18.20 en Almería. Poco más de 24 horas después, el saldo ya es trágico: al menos 12 muertos y 23 desaparecidos.El fuego se convirtió en una trampa mortal para los turistas que visitaban o llevaban tiempo viviendo en una zona montañosa al noroeste de la ciudad de Almería, en el sur de España. Afectaba hasta este viernes a la tarde (hora local) una zona de 3.200 hectáreas.El incendio en la zona de Los Gallardos y de Bédar (Andalucía) es el más mortal de España en lo que va de este siglo. El fuego comenzó a las tres de la tarde del 9 de julio y se aceleró durante la noche y la madrugada, cuando se confirmaron los primeros seis muertos.Entre los factores que avivaron las llamas están el viento, el calor, la vegetación seca, los cañadones, las casas aisladas y pocos caminos. El fuego recorrió 15 kilómetros en dos horas, indicó La Voz de Almería. A eso se suma que algunos turistas, desesperados, no salieron por los caminos recomendados y quedaron atrapados.La zona cero del incendio es un terreno escarpado, de alta dispersión urbanística, con cortijos -un tipo de construcción rural tradicional del sur de España- y viviendas turísticas, un área poblada en su mayoría por turistas o extranjeros de avanzada edad que dependían del GPS y se vieron sorprendidos por las llamas en caminos rurales.El Instituto de Medicina Legal de Almería ha recibido ya a seis de los doce cadáveres confirmados y los equipos forenses trabajan en el levantamiento de los seis restantes. El Gobierno de Andalucía ha decretado tres días de luto oficial por las víctimas del incendio.Ninguna persona fallecida ha sido identificada aún, según las autoridades locales, pero Clarín pudo saber que se tratarían de un español, mientras que las otras vícitmas serían británicas y belgas. Tras practicarse las primeras autopsias, las muestras biológicas serán trasladadas en helicóptero a la sede central de Criminalística de la Guardia Civil, en Madrid, para su análisis genético. Además, 23 personas continúan desaparecidas, la mayoría de británicos, belgas, holandeses y alemanes. Precisamente, se trata de una zona de casas de campo que muchas personas fuera de España eligen para vivir, una vez que se jubilan, debido a la tranquilidad de la zona y a que las viviendas son económicas. Este viernes, el fuego avanzaba hacia un templo budista visitado por turistas extranjeros.La Guardia Civil continúa la búsqueda de víctimas en los lugares donde ya se extendió el incendio, pero por ahora no han hallado nuevos cuerpos. Se analizan varias hipótesis: que hayan muerto en zonas aún inaccesibles; que estén en lugares donde no hay cobertura telefónica; o que se encuentren entre los 900 desalojados, que aún permanecen sin identificar.Ocurre también que las casas se encuentran dispersas, algunas de ellas aisladas en solitario. En esa zona montañosa, los caminos también son escasos. Si el fuego obstaculizó las escapatorias, la última esperanza es que algunos de los desaparecidos estén resguardados dentro de sus casas y que las llamas no hayan alcanzado esas construcciones.Respecto al balance de heridos, se mantiene la cifra de ocho personas: cuatro de mayor gravedad, que presentan quemaduras severas y han sido trasladados en helicóptero al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y otros cuatro que reciben asistencia médica en Almería.Antes del inicio del incendio -las autoridades creen que fue a las 3 de la tarde del jueves-, las autoridades de Andalucía habían hecho una publicación que subrayaba la situación de alto peligro."Viene el mapa cargado de riesgo MUY ALTO de incendios forestales. Ayer marcamos un triste récord esta campaña con 22 intervenciones. En nosotros está rebajar esa cifra", indicó el Servicio de Extinción de Incendios Forestales local, el jueves a las 8.30 de la mañana, con un mapa pintado casi en su totalidad de naranja.— EMA INFOCA (@Plan_INFOCA) July 9, 2026