Sergio Gonz�lez Valero (fotograf�as)Enviados especiales Los Gallardos (Almer�a)Actualizado Domingo,
julio
15:59En la noche de ayer, llegaron las primeras personas evacuadas a sus casas y esta ma�ana lo han podido hacer los vecinos de Los Casta�os, Almoca�zar (punto cero del fuego), Alfaix y del camping de Los Gallardos (Almer�a). A�n se ve en sus rostros y en los relatos -que muchos narran con la voz entrecortada- las reminiscencias de un incendio que ya controlado, a�n no est� extinto.En muchas de estas zonas, como en la pedan�a Alfaix, aunque las infraestructuras no se han visto gravemente afectadas por la suerte de que la carretera actuara como cortafuegos natural y las quemas controladas de los bomberos, el suministro de agua potable falla.Un veh�culo completamente calcinado en la pedan�a Almoc�izar, en el t�rmino municipal de Los Gallardos (Almer�a).All� conviven dos maneras de afrontar la misma cat�strofe. En las villas blancas de piedra, donde residen numerosos extranjeros, todav�a cuesta apartar la vista de la monta�a. A pocos metros, en el bar La Venta, algunos vecinos se re�nen pasadas las diez de la ma�ana. Piden caf� y cervezas, comentan lo ocurrido, intercambian noticias y rebajan la tensi�n con bromas. Despu�s de todo, el pueblo hace lo que mejor sabe hacer, que es volver a encontrarse.La belga Lore, de vuelta a la casa de sus padres.Lore, belga, no consigue olvidar la imagen del incendio acerc�ndose a la casa de sus padres, instalados en la zona desde hace cinco a�os. "El problema aqu� haya sido posiblemente que por la monta�a no se ve�a el fuego", dice Lore. Desde la ventana, solo apreciaba las columnas de humo, por lo que con un dron decidi� ver a vista de p�jaro qu� era lo que estaba pasando. "Mis padres estaban regresando de un viaje desde Sevilla", cuenta, "ve�an el humo lejos, no cre�an que pudiera llegar hasta aqu�, pero siempre tienes la duda". Cuando las im�genes del incendio comenzaron a circular por medios de comunicaci�n de distintos pa�ses, otros compatriotas belgas con viviendas en la costa les ofrecieron refugio. "Somos conscientes de que no fuimos los m�s afectados", dice, "pero esto ha sido una cat�strofe que uno nunca se imagina que le podr�a pasar y hemos tenido suerte".Las palabras 'suerte' y 'probabilidad' aparece una y otra vez en las conversaciones. Suerte, para unos, porque cambi� el viento. Suerte porque la carretera fren� el avance. Suerte porque el fuego no salt� unos metros m�s. Suerte porque la casa sigue en pie.En el camping de Los Gallardos, donde tambi�n han regresado los evacuados, las historias se superponen. Cambian los acentos y los recuerdos, pero todos describen la tarde del jueves con im�genes parecidas donde un sol, convertido en una "bola de fuego", y un cielo oscurecido por una nube espesa que parec�a trag�rselo todo, son los protagonistas.Victoria y Peter, un matrimonio de Essex (Inglaterra), alojado en el camping.Para Victoria y Peter, un matrimonio de Essex (Inglaterra), las autoridades han sido "muy buenas" y "educadas". "Nos dijeron que ten�amos que evacuar r�pido", dice Peter. "Pero, a pesar de la urgencia, se preocuparon por nosotros y de m� sobre todo", a�ade Victoria, "ya ves c�mo estoy". Y es que esta mujer de edad avanzada, que padece un deterioro cognitivo como se�ala su marido, necesita de la ayuda de un bast�n para caminar. "Todo el mundo cuando me ve�a quer�a agarrarme por los brazos y ayudarme a salir m�s r�pido", apunta. Este matrimonio es un ejemplo de los centenares de extranjeros con residencia fija -ellos llevan ocho a�os asentados en una casa prefabricada de este camping- que ahora ha descubierto que el paisaje que un d�a les atrajo tambi�n puede convertirse, en cuesti�n de horas, en una amenaza.La asturiana Nati, de regreso a la zona de autocaravanas del camping.Un poco m�s adelante, en la zona de autocaravanas, la asturiana Nati viene de intercambiar opiniones con otros 'vecinos'. "No entiendo que se diga que las cosas se hicieron bien", dice a�n nerviosa, "aqu� lleg� la Guardia Civil diciendo que desaloj�semos pero no nos dec�an hacia d�nde ir". Y es que se cree que muchas personas fallecidas y otras a�n en paradero desconocido en otros pueblos pudieron verse acorraladas por el fuego ante la falta de informaci�n clara hacia d�nde salir. "�De qu� sirven las palabras ahora y los 'lo siento' si hay doce personas muertas?", ah� se le quiebra la voz, "solo quiero irme a mi casa a Asturias y los incendios, por desgracia, se repetir�n en otros sitios de Espa�a".











