La desconfianza en los tribunales de justicia es crónica en las encuestas, aunque Catalunya lleva ventaja al resto del Estado en el suspenso ciudadano. El PP de Mariano Rajoy subcontrató la resolución del conflicto político catalán a los jueces y ahora Alberto Núñez Feijóo les fía el acoso y derribo de Pedro Sánchez. Los desmanes de dirigentes socialistas investigados y los estrambóticos relatos de algunas de sus señorías hacen el resto. La próxima semana, el proceso judicial al procés agota otra etapa mientras las investigaciones cercan a Sánchez y al PSOE. Qué volverá antes: ¿Carles Puigdemont a Catalunya o las urnas?Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat Mané Espinosa / PropiasEl Tribunal de Justicia de la UE resuelve el jueves si la ley de Amnistía es compatible con el derecho comunitario. La previsión de los implicados es que la norma recibirá el visto bueno europeo. Cumple en materia de terrorismo y, por tanto, se puede amnistiar a los miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR). Y no afecta a los intereses financieros de la UE, lo que supone que el Tribunal de Cuentas debería eximir de responsabilidad contable a los expresidents Carles Puigdemont y Artur Mas y el resto de altos cargos a los que se reclama más de 3 millones de euros. El TJUE despeja el camino, pero no es el final de nada. Los implicados en la causa saben que “nada de lo que pase a partir de ahora depende de nosotros”. La sentencia abrirá “nuevos debates”.La magistrada del Tribunal de Cuentas Elena Hernáez dejó la causa pendiente de sentencia y ahora debería tramitar la aplicación de la ley discerniendo los gastos atribuibles al procés amnistiables. Si la aplicación es parcial, la causa silente del procés llegará al Tribunal Constitucional. El Alto Tribunal ya ha rechazado tres recursos –del PP, el gobierno de Aragón y el de Castilla-La Mancha– avalando la amnistía y espera la decisión de la justicia europea antes de resolver los recursos de amparo de Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull y Dolors Bassa. Espera porque quiere, para sumar argumentos en un escenario de división interna con cuatro magistrados conservadores presentando votos particulares contra la ley: Ricardo Enríquez, Enrique Arnaldo, Concepción Espejel y César Tolosa.El TC ha situado la revisión de los amparos a partir de septiembre. Según la hoja de ruta del Gobierno y de los independentistas, el fallo reconvendría al Supremo y le instaría a amnistiar el delito de malversación que pesa sobre los líderes independentistas y, ahí es donde se vuelve a perder el control y el calendario electoral acecha. La Sala Penal interpretó el lucro, el enriquecimiento y el beneficio personal con tanta creatividad que dos y dos sumaban cinco y, ahora, en las defensas se teme que el tribunal gane tiempo esperando al “tsunami” PP-Vox que viene en el nuevo ciclo electoral.El aval europeo a la amnistía no es el final; el TS puede ganar tiempo hasta las eleccionesSánchez mantiene el compromiso de convocar elecciones en el 2027 y descarta un superdomingo a finales de mayo. Los socios del Gobierno creen que la ventana electoral se abre en febrero, con permiso de los tribunales. El juez del caso Leire va cerrando el cerco sobre el equipo de Sánchez, la causa secreta sobre supuesta financiación irregular del PSOE dejaría al presidente sin el argumento de la lawfare y una hipotética condena familiar –su hermano está pendiente de sentencia– sin aliento personal.Las causas judiciales han redefinido los objetivos del independentismo y la fisionomía de su electorado. El 80% de los catalanes defienden priorizar la negociación y el diálogo frente la presión y sólo el 59% de los simpatizantes de ERC, frente al 82% de Junts, prefieren un estado independiente, según el último barómetro del CEO. Entre los simpatizantes de la adalid de la pureza independentista, Silvia Orriols, el apoyo al estado propio se queda en el 55%. Su éxito se sustenta en el discurso de la inmigración y la seguridad.Las encuestas y la estabilidad interna en ERC –con permiso de Gabriel Rufián– facilitan la digestión del exceso de pragmatismo. Por contra, el retorno de Puigdemont es una piedra en el zapato. Las perspectivas electorales de Junts van en descenso y convierten su futuro político en una incógnita por resolver. Más aún si el Supremo alarga los tiempos y vuelven las urnas antes que el expresident.Subdirectora de La Vanguardia desde 2014. En la actualidad estoy al frente de la edición digital. He sido jefa de la sección de Política (2006-2014) . En Europa Press (1995-2006) pasé por Sociedad, Tribunales y Política.
Qué volverá antes: ¿Puigdemont o las urnas?, por Isabel Garcia Pagan
La desconfianza en los tribunales de justicia es crónica en las encuestas, aunque Catalunya lleva ventaja al resto del Estado en el suspenso ciudadano. El PP de Mariano Rajoy subcontrató la resolución del conflicto político catalán a los jueces y ahora Alberto Núñez Feijóo les...












