Tierra de nadieJunts conf�a todo al regreso del ex president huido, pero hay algo que ni cien Pumpidos podr�n conseguir, y es borrar sus nueve a�os en el extranjeroCarles Puigdemont, durante una comparecencia en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, en 2023.enActualizado Lunes,

julio

01:27Audio generado con IASiempre es una inc�gnita la influencia que tendr� un partido despu�s de unas elecciones, pero podemos convenir que dif�cilmente volver� a estar Junts en una posici�n tan ventajosa como en esta legislatura. Una combinaci�n de siete votos imprescindibles y un presidente dispuesto a lo que sea dio a Puigdemont un poder sobre la pol�tica espa�ola que pocos han podido disfrutar.�l utiliz� ese poder para conseguir una amnist�a. Es decir, para s� mismo. Podr� esgrimir Junts el triunfo que supone para el independentismo haber humillado de esta manera a la naci�n espa�ola y har� bien, porque tiene raz�n. Pero una cosa es la teor�a pol�tica y otra la percepci�n ciudadana, y aqu� los caminos del partido y del pueblo al que dice representar en sus m�s puras esencias divergen cada vez m�s.Cuando el pasado 9 de junio publicamos en EL MUNDO una encuesta catalana de mitad de legislatura saltaron dos alarmas: la del PSC, que perd�a cuatro puntos de intenci�n de voto y cualquier posibilidad de repetir Gobierno; y la de Junts, que ca�a siete puntos y estaba en empate t�cnico con Alian�a, la nueva sensaci�n del independentismo. Hace unos d�as el CEO, el llamado CIS catal�n, confirmaba esta tendencia, hundiendo todav�a un poco m�s a Puigdemont.En este �ltimo estudio se preguntaba por los problemas de los catalanes y las respuestas eran la vivienda (28%), la inmigraci�n (10%) y la seguridad ciudadana (10%). Las �relaciones Catalu�a-Espa�a�, �nica referencia al independentismo, aparec�an en el subsuelo de la lista con un 2%.Catalu�a ha sido la regi�n que ha aplicado con m�s entusiasmo las pol�ticas de vivienda del Gobierno y acaba de ser agraciada con el mayor n�mero de solicitudes en la regularizaci�n de inmigrantes. Junts podr�a haber utilizado su influencia para cambiar estas cosas, pero no lo ha hecho. Su estrategia de arrancar concesiones en forma de supuestas competencias lleg� a crear una din�mica tan extra�a que simplemente la gente dej� de escuchar. Ahora el plan consiste en exhibir que no tienen nada que ver con S�nchez, pero claro, ah� sigue S�nchez gobernando hasta el fin de los d�as gracias a sus siete votos.Junts conf�a todo al regreso de Puigdemont, pero hay algo que ni cien Pumpidos podr�n conseguir, y es borrar sus nueve a�os en el extranjero. Vivir lejos de la tierra a la que dices representar es un problema mucho m�s profundo que la mera ausencia del l�der. En 2017, cuando Puigdemont cruz� la frontera, ni la vivienda ni la inmigraci�n eran problemas acuciantes en Catalu�a. Es dif�cil asumirlo por mucho que te lo cuenten.Un r�pido vistazo a su actividad reciente confirma las sospechas: un mensaje a los �norcatalanes� por los incendios, algo del uso del catal�n en una empresa y un tuit sobre la �represi�n espa�ola�. La de Silvia Orriols, l�der de Alian�a y su rival directa, ha sido denunciar las �mezquitas salafistas que predican contra Occidente�, criticar el �cord�n sanitario� en su contra y clamar por la vivienda en este tono: �Nos encaminamos m�s hacia expropiaciones comunistas que hacia la tradici�n catalana que proteg�a la propiedad�. Dos mundos distintos.