La decisión de Perpiñán será sometida al aval de la militancia casi dos años después de la acuerdo de la amnistía para investir a Pedro Sánchez
Cuando Carles Puigdemont tuvo que revalidar su cargo de alcalde de Girona lo hizo como cabeza de cartel de Convergència i Unió y, durante la campaña electoral, reclamaba “confianza a la gente para terminar el trabajo” del primer mandato. En una entrevista a TVE que sigue colgada en el archivo de la cadena pública, manifestaba que es fácil entender que “con cuatro años de gobierno se han quedado cosas por hacer”. Una década después ya no es alcalde, sino que se reivindica como presi...
dente de la Generalitat en el exilio y ha cambiado el carné de Convergència por el de Junts per Catalunya. Es el líder del partido y ha convocado este lunes a la dirección de la formación a una cumbre en Perpiñán (sur de Francia) para abordar la ruptura de las relaciones con el Gobierno. El domingo ya se reunió con algunos de sus colaboradores más cercanos para trazar el discurso del cambio de ciclo.
Se van a cumplir dos años del acuerdo entre Junts y el PSOE por la investidura de Pedro Sánchez y, con media legislatura por delante, Puigdemont considera que se ha agotado el margen de los socialistas para satisfacer las contrapartidas prometidas a Junts. El plan es someter, luego, la decisión a la militancia de JxCat, pero en el partido nadie duda de que se trata de una mera formalidad porque los veredictos del exalcalde se toman como palabra de ley.








