AndalucíaJose Manuel Marcos, de Candela La Gelatería, acude a Helados Miquel, en Mairena del Alcor (Sevilla): "Miguel Ángel Morillo me hace detenerme siempre ante su Carapino, un helado que une nata, caramelo y piñón nacional, evocando sabores tradicionales con una ejecución impecable". También acude allí Manu Jara, que acaba de abrir obrador y tienda en el barrio sevillano de Triana: “Helados Miquel son la cuarta generación de heladeros y además se han expandido a Cádiz y Huelva“. Jara también recomienda de su ciudad Helados Rayas: “Fue pionera en Sevilla al abrir la primera heladería artesanal en 1980. Los sabores que Jara suele pedir son clásicos: “Voy a por un helado de vainilla, porque es el sabor esencial para descubrir si una heladería es buena, uno de pistacho o de turrón”. En Cádiz, algunos heladeros destacan la Cremería Gelato Italiano, del ganador de numerosos premios Carlo Guerriero. “Tiene una vitrina espectacular tanto en decoración como en sabores”, dice Aitor Otín, de Elarte.Alfredo Machado, al frente de Gelato Collection (Barcelona) junto Albert Adrià, dice que su favorita de Córdoba es Piamonte D’Ambrosio: “José Ambrosio es un buen amigo y además un gran profesional. Siempre que paso por allí me gusta probar sus helados, especialmente el de turrón”.Heladería Dimas Mira e Hijos, abierta en Málaga en 1890, no pasa desapercibida por otros profesionales del gremio como José Montejano, del alicantino Obrador Desucre: “Me gusta por cómo ha sabido evolucionar de una tradición jijonenca, por la actualización de las recetas y por sus productos actuales”. Y hasta Almería viaja Alejandro Ruiz, de Heladerías Codium (Cantabria) para dar visibilidad a La Yaya Heladería, de Ana Soto y Pedro Baños, con tiendas en Almerimar, Adra, Garrucha y Balerma. Mario Masiá, heladero con más de cuarenta años de experiencia, en la actualidad es el presidente de la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos y, entre varias heladerías de todo el territorio, menciona la de Dolce Cornetto, en Granada y Helados Durán, en Andújar (Jaén).AragónEl artesano Aitor Otín es todo un referente de este oficio helado, tanto en Aragón como en el resto de España. Su heladería Elarte, que lleva junto a su socia y pareja María José Olivan, está presente en Huesca y en Jaca, ha recibido numerosos reconocimientos y es querida por compañeros como Yon Gallardo. De Aragón, Otín recomienda los helados de Tortosa, un negocio en funcionamiento desde 1935 en Zaragoza donde no solo venden los helados de Noelia Gericó, sino que también ofrecen desayunos y meriendas. De azafrán de Teruel, de guirlachico, de melocotón de Calanda cuando es temporada o, actualmente, de queso de Celadas son algunos helados que han estado o están en la vitrina de la Pastelería Muñoz (Teruel), recomendada por el presidente de la Asociación de Cocineros y Reposteros de Aragón, Javier Robles.BalearesArte Heladero, la revista española especializada en heladería de autor, se encuentra inmersa en la realización de su primera Guía de las mejores heladerías de España. Sus responsables ponen el foco en Pedro Pons y su propuesta helada Can Padet, en Ciutadella (Menorca) y en el legado familiar de Gelats Valls, conocidos por utilizar producto local de Mallorca. Mario Masiá, por su parte, recomienda Los Valencianos en Ibiza: “Representa muy bien la tradición heladera de nuestra tierra. Es una heladería fundada por una familia originaria de Jijona que lleva varias generaciones elaborando helados artesanos en Ibiza, manteniendo la cultura del turrón, la horchata de chufa valenciana y las recetas tradicionales”.CanariasDesde Arte Heladero, también destacan el trabajo de Alfredo Marrero, de Menester Heladería, en el Puerto de La Cruz (Santa Cruz de Tenerife). Su Origen Cacao, el helado con el que reivindica la trazabilidad de los ingredientes, situó a Canarias en el mapa internacional al alzarse con 12º puesto del Gelato Festival World Masters 2026.El italiano Stefano Dassie, de las heladerías Dassie con presencia en Italia y solo un establecimiento en España, en Las Palmas de Gran Canaria, habla de +Di un Gelato, en Puerto de Mogán y Puerto Rico (Las Palmas): “Conozco bien la filosofía con la cual trabaja, usa ingrediente naturales y tiene pasión en este trabajo siempre buscando novedades bien hechas”.CantabriaLa infancia de Javier González de Soto, el referente de heladería cántabra por su trabajo en Helados de Luna (Somo), está ligada emocionalmente a los helados de las hermanas López, en Helados López, en Ontaneda (Corvera de Toranzo): “De niño me gustaba su Toffee, que aún mantienen”, cuenta. “Son famosas por su helado de queso, pero me quedo con el de miel con orujo. Fueron unas pioneras en muchas cosas y hacían un helado artesano de calidad cuando las heladerías artesanas estaban en la prehistoria”, añade. A González de Soto también le gusta “una línea de heladería más moderna como la de Codium (en Noja, Isla y Santoña)“. “Soy fan de su helado de chocolate con naranja“, añade. Castilla-La ManchaEn Puertollano (Ciudad Real) Helados Romero, de Adolfo Romero, doble subcampeón del Mundo en la Gelato World Cup 2016 y 2018, eleva el mundo del helado con propuestas muy personales. Así lo defiende Jose Manuel Marcos: “Entre sus elaboraciones destacaría Caperucita Roja, una deliciosa sinfonía de helado de vainilla, finas láminas de chocolate, galleta y frambuesa, un sabor goloso y lleno de matices”, añade. Romero recomienda Heladería Francés, de Almansa (Albacete): “Están en constante formación para sacar productos novedosos y me encanta su helado de chocolate con avellana y brownie“. También tiene buenas palabras para La Ibense (Guadalajara), cuyo maestro heladero, Esteban Moltó, es la tercera generación del negocio abierto en 1910: “Es una heladería tradicional familiar y trabajan muy bien el producto artesano y de proximidad. Me gusta su helado de yogurt con chocolate blanco y arándanos deshidratados y el de tarta de queso con mermelada de Cogolludo”. Y si Romero para en Toledo, visita San Telesforo, a los que admira por mantener una tradición pastelera que han sabido trasmitir al helado. “Lo mejor es su helado de mazapán”, afirma.Esteban Moltó, de La Ibense, descubre la Heladería italiana Remo (Cuenca) por ser, según su punto de vista, una de las que lo llevan haciendo bien toda la vida. Y también se decanta por las heladerías Cassata, presentes en Toledo, Elda, Villena y Alicante.Castilla y LeónJavier González de Soto, fuera de Cantabria, pone el foco en una nueva apertura: “Miguel Labarga es un heladero muy interesante que acaba de abrir heladería en Burgos con el nombre La Fresquera. Merece una visita”. El propio Labarga, cuyo obrador está en el mismo punto de venta del centro de Burgos, recomienda en la vecina Valladolid, Xoco: “Es una panadería, pastelería y heladería que tiene helados muy conseguidos”, dice. De Salamanca, habla de Café Novelty “por ser un café de toda la vida en la Plaza Mayor con unos helados clásicos elaborados con calidad”.En Palencia, Esteban Moltó, de La Ibense habla del buen trabajo que llevan a cabo con los helados en la Pastelería Lord. Y Mario Masiá, presidente de la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos, aunque pone en valor el trabajo artesano de muchos compañeros, en Zamora destaca La Valenciana, un clásico en la ciudad, y en Ávila, La Flor Valenciana, que el año que viene cumplirá 100 años.Mario Gómez, de La postrería Kamín (León), pone su mirada en las creaciones de Helazos, del artesano César Lazo en Sahagún (León), donde dice que pediría el de avellana con naranja, de fresas de Almanza, y el de mango. Los Helazos, por ahora se pueden probar en su food truck itinerante, y en establecimientos como Pomme d’or. Frutas del mundo, en Navatejera (León), Café & Donillas (León) o en Obrador Confiterías León (León).Delicias Cuéllar (Segovia) es una pastelería tradicional de Segovia que en verano es conocida por sus helados de achicoria y de nata con piñones, hechos con ingredientes de la zona. Al frente se encuentra Jesús Gómez Moyano y de su tierra recomienda Heladería Borgonesse, con locales en Segovia, Murcia y Elche, entre otras ciudades. Esta heladería también es de las favoritas de Julio Vallés Rojo, el presidente de la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía, junto a Pecado’s en Soria y Holy Cow Crepes, café y gelato, en León.CataluñaEn visitar Can Soler, en Badalona (Barcelona), coinciden varios heladeros: desde Aitor Otín, de Elarte a Rubén Álvarez. Este último, cofundador, junto con Pilar Sánchez, de 33/35 Studio Helados para la Gastronomía y de Esneu, su proyecto de helado mediterráneo para el gran público, afirma: “Los hermanos Carles y Albert Soler vienen de la tradición heladera y turronera de Jijona, a la que han sumado técnica y criterio actual. Albert regenta la heladería de la calle Francesc Layret, 96 y Carles lleva el obrador y venta al mayor. El turrón que usan en su helado estrella lo elaboran ellos mismos en Jijona, y se nota. Son referentes también en granizados y horchata. Yo pediría el helado de turrón de Jijona”.Para Jose Manuel Marcos, cuyo helado de yogurt con fresas de Candela La Gelatería (Alicante) fue elegido como Helado Europeo en 2020, un referente es Albert Roca, de El Gelat (Barcelona): “Albert firma uno de los helados más sorprendentes que he probado: Mango Campeón, una combinación de mango, rosa y almendra que resulta fresca, aromática y perfectamente equilibrada. Combinaciones gastronómicas de un nivel superior”.En el barrio barcelonés de Gràcia, Rubén Álvarez habla de Morreig: “En la calle Verdi tienen resuelta una ecuación difícil: buena bollería y buen helado bajo el mismo techo. Ingredientes de temporada, sin atajos y con un criterio que se nota en cada elaboración. Hay que probar la Mantequilla tostada“. Y hasta el número 44 de Rambla del Poblenou (Barcelona) viaja Alejandro de Miguel, de Heladería La Tramontana, para acudir a Mamá Heladera: “Recomiendo cerrar los ojos y probar. Irene hace helados inspirados en recuerdos de la gente. Tiene un buzón y los clientes le dejan su recuerdo y ella lo traduce a helado”.Alfredo Machado, de Gelato Collection (Barcelona), dice que suele fijarse en sabores como el pistacho por su limpieza y equilibrio: “Recomiendo Paral·lelo Gelato (Barcelona), por su manera de trabajar el producto de temporada; Gelaaati di Marco (Barcelona), una referencia para disfrutar de sabores italianos muy bien ejecutados; y Dellaostia Gelato (Barcelona), donde el helado de dulce de leche es uno de mis favoritos. En Girona, paro obligatoriamente en Rocambolesc siempre que voy".Según cuenta Rubén Álvarez: “Angelo Corvitto es una leyenda de la heladería. Siciliano afincado en el Empordà, fundó su obrador en 1985 y fue reconocido como mejor heladero del mundo en 2006. Su libro Los secretos del helado sigue siendo referencia técnica del sector. Me inicié en la heladería de su mano en Aula Chocovic, y lo que transmite es tan sólido como lo que elabora. Hoy, el obrador lo lleva su hijo Hervé, abasteciendo a heladerías y restaurantes de toda España. Se puede comprar directamente en Gelats Angelo, en Ullà (Girona), y hay que pedir su mascarpone con higos“, recomendación que comparte también Jordi Roca.Sin salir de la provincia de Girona, en Port de la Selva, Rubén Álvarez también selecciona Gelats Galiana: “Pablo Galiana es quinta generación de una familia heladera de Jijona afincada en el Cap de Creus desde 1970, y uno de los heladeros más respetados del sector, tanto por su trabajo como por su faceta formadora en Anhcea y la Universidad de Alicante. Le conozco de los tiempos de Aula Chocovic y todavía recuerdo la horchata que me tomé allí: con la cantidad justa de azúcar, de esas que no se olvidan”.En Canet de Mar (Barcelona), Jordi Roig lleva desde 2004 haciendo las cosas bien en su Gelateria de Canet. Así lo afirma Rubén Álvarez, quien alaba su solidez técnica, que le ha llevado a impartir cursos y colaborar con otros profesionales del sector. “Producto de proximidad, elaboración diaria y una creatividad que sabe cuándo aparecer y cuándo no. Una parada obligada si estás por la zona para pedir su sorbete de fresa del Maresme”.El trabajo de Marc Piqué lo citan varios compañeros, entre los que se encuentran Arte Heladero. Su último proyecto es Quality Soft By Marc Piqué y ha cumplido un año en Salou (Tarragona) como heladería de autor. Piqué, si tiene que aplaudir a un compañero, dice que le sorprende, a pesar de su pequeña infraestructura, Realice Gelats, del cocinero reconvertido a heladero Jordi Guillem: “Su talento gastronómico e increíble conocimiento técnico le lleva a realizar una pequeña cantidad de sabores cuidados y trabajados con excelente maestría para ofrecer creaciones de temporada y territorio”. Las creaciones de Jordi Guillem se pueden probar en espacios como Rock & Ice, en Calafell (Tarragona) o en La Cantera Biker Bar, en Bellvei (Tarragona), y Guillem recomienda, si se visita Lleida, entrar en Tugues porque “es lo mejor de la provincia, trabajan de temporada, con producto local y de calidad”.Comunidad de MadridLa microheladería Campo a Través, de Paula López Montero y María Luz Villegas, en San Lorenzo de El Escorial, con tan poco tiempo de vida, pues abrieron hace dos años, se ha convertido en un referente para profesionales del gremio. “Me encanta su enfoque de nuestro oficio”, dice Massimo Pignata, de la heladería barcelonesa delaCrem. Defensoras acérrimas de los negocios de pequeña escala como elementos transformadores del campo y la vida, Paula y María Luz, ensalzan el trabajo de un heladero del madrileño Mercado de la Cebada: “Christian, de Gelato Lab (Madrid), sin hacer mucho ruido y sin artificios hace probablemente de los mejores helados de España. En especial su helado de chocolate negro y eso que nosotras valoramos mucho la calidad de los lácteos. En este caso, a Christian no le hacen falta y consigue un equilibrio de sabor, textura, dulzor en su justa medida y amargor que es espectacular". Sus elaboraciones se encuentran en el local 173/176, de la planta alta del madrileño Mercado de la Cebada.Alejandro de Miguel, de Heladería La Tramontana, destaca muchas, pero de su ciudad se inclina por el helado de queso Monte Enebro, de Dai Gelato (Madrid), que hace Ricardo Nieto con queso de su pueblo, La Adrada, en Ávila. Y también añade una novedad, dentro del Hotel Brach (Madrid): “Eugenio Moral ha sido pionero en añadir, aparte de su reconocida pastelería, una línea de helados en un hotel cinco estrellas”.Comunidad ValencianaEl subcampeón del Mundo de Heladería, José Manuel Marcos Candela y Raquel Aguilar han convertido Candela La Gelatería en Redován (Alicante) y Orihuela (Alicante) en una parada obligatoria. Así lo dicen colegas como José Montejano o Rubén Álvarez: “Pastelería, pan recién incorporado y una heladería que también tiene local en Orihuela. Una razón de peso para desviarse de la ruta y pedir su Crema Candela —el helado de la casa es de mantecado, aromatizado con canela Ceylán, limón y vainilla bourbon, se acompaña de trocitos de bizcocho calado con una capa de yema pastelera tostada y canela espolvoreada—”. Rubén Álvarez también admira a Migue Señoris y Carmen Prado, de Gelàtica Ice Concept, quienes llegaron a la heladería desde la pastelería. “Eso se nota en cada elaboración. Fueron subcampeones del Mundo en Rimini 2018, tienen obrador propio en el Cabañal (Valencia) y una oferta que va más allá del helado: tartas heladas y postres al momento que demuestran que saben liarse, y bien”. Hay que pedir el Coco-Yuzu, según Rubén Álvarez; las tartas heladas, según Aitor Otín o su Mantecado, según Jose Manuel Marcos: “Es una creación que combina tradición e innovación con una personalidad y una profundidad extraordinarias. Un helado elegante y muy representativo de su estilo y de su pasión por la terreta”.Heladería Venezia en la playa de Gandía, es la favorita de Miguel Labarga: “Silvia y Klaus cogieron la heladería familiar de los padres de Silvia y le han dado una vuelta brutal. Los helados tienen un sabor intenso y son muy cremosos. Están siempre buscando mejorar e innovar en todo lo que hacen. Además, hacen horchata hecha por ellos”.Cuccittini Gelato (Alicante), por su enfoque artesanal y la calidad de sus elaboraciones, es la predilecta de compañeros como Alfredo Machado o el artesano José Montejano, de Obrador Desucre en Cocentaina (Alicante). Montejano, recomienda también en Jávea (Alicante) a Saó Gelato Mediterráneo: “Una heladería de gente joven con una apuesta muy interesante y cuidada. Hacen un helado artesano y de proximidad con productos del mercado de Jávea. Y un poco más al sur, tenemos la heladería de mi amigo José Manuel Marcos Candela, Crujiente en Redován (Alicante), un profesional muy versátil que trabaja fantásticamente bien la pastelería, la panadería y los helados. Además, su heladería tiene un diseño que me encanta”.Mario Masiá lleva cuarenta años en el sector. Fue campeón de Heladería de España en 2011 y subcampeón del mundo en 2016. En la actualidad, Masiá tiene cuatro puntos de ventas en San Vicente del Raspeig (Alicante) y hablan de él compañeros como Alejandro Ruíz, de Heladerías Codium. Ruiz también recomienda Heladería Peñalver, en Segorbe (Castellón) ”porque Óscar Peñalver se ha instruido muy bien, desde hace dos años ha tomado el relevo familiar y ahora hace una heladería de autor”.ExtremaduraAgustín Mira Candela es la cuarta generación de una familia dedicada al helado artesano desde 1929, cuando su bisabuelo, originario de Jijona, fundó el negocio en Zafra (Badajoz). Hoy, Agustín Mira Helados Artesanos cuenta con nueve heladerías en diferentes localidades extremeñas como Hervás (Cáceres), Mérida (Badajoz) o Almendralejo (Badajoz) y Mira es profesor de elaboración artesanal de helados en la Universidad de Alicante. Por todo esto, su trabajo es referenciado por los responsables de la publicación Arte Heladero.GaliciaBrígida Hermida de la heladería Xearte Brigitte, es una de las más recomendadas y está en Santiago de Compostela (A Coruña). “Elabora un helado con historia, un homenaje a las mujeres compostelanas de la época de los años sesenta llamado La Compostelana, de almendra marcona tostada y crumble de almendra con una salsa de café“, dice Jose Manuel Marcos, de Candela La Gelatería en Redován (Alicante) y Orihuela (Alicante).De Galicia, Hermidia tiene claro que de A Coruña se queda con la Heladería Colón, opinión que comparte con Raffaele Cugini y Antía Lence, de Fiordilatte: “Nos gusta el de manzana asada, aunque no siempre lo tienen”. Hermidia también acierta con La Fiorientina, en Cangas y Aldán (Pontevedra) de quien afirma: “Gerardo es muy buen pastelero y heladeros y su hijo continúa su legado”. Además, apunta también hacia Vigo (Pontevedra): “Ahí tengo que de referencia a Ezequiel, de Helada Madrina, con muchas locuras pero buena materia prima“. Y en Ourense, Mario Masiá habla de La Central Heladera, entre otras iniciativas.Raffaele Cugini y Antía Lence llevan aportando creaciones heladas a la ciudad de Lugo desde 2006 en su Obrador Fiordilatte, donde tienen éxito sus sorbetes de fruta de temporada. Por eso lo defiende María Calderas, de La Central Heladera, junto a la heladería Namelaka, en Cangas (Pontevedra), donde recomienda pedir su “helado de sangre con frambuesa y maracuyá”.MurciaJosé Manuel Miquel Bravo es la tercera generación de heladeros de Helanatura, un negocio familiar de La Unión (Murcia) que comenzó en 1952. “Superinquieto y muy activo. Hace formaciones y es docente de formulación y tecnología. Destacaría sus toppings y que utiliza productos cercanos”, comenta Jose Montejano.NavarraMiguel Labarga, de La Fresquera, se decanta por Heladería Larramendi, en Pamplona. “Yo soy de Pamplona y, desde que abrieron, es la que visito siempre que voy a visitar a mi familia. Tienen una gran variedad de helados y están hechos con mimo y poniendo la calidad por encima de todo. El helado de cuajada con miel y nueces y el de goxua (postre originario de Vitoria, de capas de bizcocho, crema pastelera, nata montada y caramelo crujiente) son especialidades de la casa que merece la pena probar”.País Vasco“En Irún, Yon Gallardo ha conseguido convertir la sencillez en virtud", destaca su compañero de profesión Jose Manuel Marcos, de Candela La Gelatería. Y añade: “Su Basque Cheesecake captura toda la esencia de la famosa tarta de queso vasca, con una textura cremosa y un sabor auténtico que enamora desde la primera cucharada”. También lo recomienda Aitor Otín, de Elarte (con heladerías en Huesca y Jaca) por su “tradición italiana renovada”. Y otro compañero, Alejandro de Miguel, de La Tramontana, recomienda su helado de avellana: “La tuesta y refina en su obrador”.El propio Yon Gallardo propone dos del País Vasco: “Por un lado, Loco Polo, son dos chicos de Donosti que hacen unos polos increíbles con rellenos y tienen un producto que se llama Locobó, que son como unos snacks de polo que no se derriten ni con todo el calor del verano”. Loco Polo tiene tienda oficial en Bilbao (Bizkaia), San Sebastián, (Gipuzkoa), Lleida (Cataluña) y Rota (Cádiz)“. Pero si Gallardo tiene que decantarse por un solo heladero, entonces menciona a Carlos Arriba, profesional de la heladería artesana desde 1990: “Tiene heladería en Zarautz y Donosti (Gipuzkoa) y, para mi gusto, son de los mejores helados de España“. Carlos Arriba ha formado a varias generaciones y heladeros como Javier González de Soto destacan su helado de Tarta de Queso”. Alejandro Ruiz, de Heladería Codium señala a Dona Doni izozkiak, en Getaria (Gipuzkoa): “Fernando Alberdi hace helados de autor basándose en la historia de su pueblo: uno con sorbete de piña, clavo y nuez moscada y canela porque fueron las especies que Juan Sebastián Elcano trajo a los reyes de España, y otro de arroz con leche porque era el favorito de Balenciaga, el modisto”.Angelato es una heladería de Vitoria (Araba) dentro del movimiento Slow Food Araba por su compromiso con la cultura alimentaria local. Su heladero Ángel Vicente reconoce que si tuviera que elegir una opción, se tomaría “un helado de tarta de queso con limón en la Heladería Papperino, de Donosti (Gipuzkoa)”.Principado de AsturiasYon Gallardo alaba el trabajo de Jesús Valdés en la heladería Diego Verdú (Oviedo), quinta generación familiar de un negocio cuya historia comenzó en 1878, cuando un joven jijonenco viajó a Asturias para vender sus turrones artesanos. A finales de los años treinta empezaron con las creaciones frías y Valdés ha sabido actualizar las recetas. “El mejor helado de turrón que he probado”, alaba Gallardo. Christian Rosa, de Gelato Lab, aún recuerda los helados que se tomó hace un lustro en Asturias, fue en Cremela, en Cangas de Onís, y le gustaron mucho los sabores lácteos. “En Asturias hay muy buena calidad de leche fresca”, afirma el heladero. Cremela cuenta con otras tiendas en Avilés, Gijón, Llanes, Ribadesella y Villaviciosa.La RiojaLa Academia Internacional de la Gastronomía nombró en 2025 Meilleur Chef Pâtissier a Fernándo Sáez, de la heladería dellaSera (Logroño) y Massimo Pignata, de la heladería barcelonesa Delacrem, dice que lleva un tiempo sin salir de su ciudad, pero que si tuviera dos días de cata heladera iría con los ojos cerrados a tomar el Paseo de Verano, de dellaSera.También de Logroño, Heladería Delizia es la que comparte Miguel Labarga: “Conozco personalmente a José Manuel, el maestro heladero que la regenta y sus helados están hechos cuidando todo el proceso y con los mejores productos”.
Más de 100 heladerías recomendadas por algunos de los mejores heladeros de España
Profesionales en la materia comparten los locales donde toman las creaciones frías más apetecibles del verano








