Las Administraciones registran al mes 43 ausencias por cada mil empleados, y el sector privado 38. Las bajas laborales s�lo se han reducido en el caso de los trabajadores por cuenta propia.La escasa diligencia del Gobierno para encarar el creciente problema del absentismo laboral es todav�a m�s inexplicable a la luz de las cifras de bajas registradas en el sector p�blico. La tasa de faltas al puesto de trabajo en las Administraciones y sus entes dependientes es un 12,5% superior a la que se da en las empresas privadas de nuestro pa�s. As�, mientras entre los funcionarios y el personal eventual se producen al mes 43 ausencias por cada mil empleados, en el �mbito empresarial esa cifra se reduce a 38 personas. Una diferencia que incrementa el coste para las arcas p�blicas por el absentismo, ya no s�lo por los salarios que debe abonar la Seguridad Social durante los procesos de baja -que representaron unos 18.400 millones de euros en el a�o 2025, seg�n la Airef, el ente fiscalizador de las cuentas p�blicas-, sino tambi�n por el sobrecoste de las plantillas y la cobertura de los primeros d�as de ausencia a su puesto de trabajo de cada empleado, al igual que sucede a los empresarios. Sin embargo y pese a las reiteradas denuncias del sector productivo, el Ejecutivo no tiene entre sus prioridades el crecimiento exponencial de las bajas laborales.Urgencia econ�mica Se trata de un debate que no puede seguir posterg�ndose ni dilatarse con foros de debate u observatorios improductivos, ya que el n�mero de procesos de incapacidad temporal por cada mil trabajadores gestionados por la Seguridad Social se ha duplicado desde 2018. Extrapolando estos datos, equivale a que 1,6 millones de personas falten cada jornada a su empleo. El resultado m�s tangible es que, de media, un 7,2% de las horas de trabajo pactadas en los convenios colectivos no se realiza. Este es, de hecho, el principal factor de la p�rdida de productividad de la econom�a espa�ola, un impacto que va m�s all� de la organizaci�n diaria del trabajo en cada empresa y constituye un desaf�o como sociedad. El Gobierno debe dar una respuesta sensata que vaya m�s all� de confrontar con la oposici�n que denuncia los altos niveles de absentismo en Espa�a respecto a otros pa�ses.Factores ex�genos Los expertos apuntan que hay factores ex�genos que han acentuado la din�mica previa, como el envejecimiento progresivo de las plantillas, el colapso de la atenci�n primaria del sistema sanitario que debe tramitar las altas de los trabajadores restablecidos, as� como las deficiencias en el control de posibles fraudes que tambi�n denunci� la Airef. Por su parte, el gobernador del Banco de Espa�a, Jos� Luis Escriv�, ha apuntado a una mala distribuci�n de competencias entre las Administraciones como el origen de los problemas de gesti�n que se producen con las bajas y que, seg�n denuncian las patronales, suponen un grave riesgo para la supervivencia de las pymes. En un contexto de menores m�rgenes operativos y crecientes cargas tributarias y por las cotizaciones sociales, no poder disponer durante semanas de un trabajador puede suponer un serio contratiempo para los negocios con pocos empleados.La excepci�n de los aut�nomos En contraste con la situaci�n de los asalariados emergen las cifras de absentismo de los aut�nomos, que revelan una frecuencia cuatro veces menor de las ausencias al puesto de trabajo -10 procesos por cada mil profesionales-, que adem�s ha retrocedido en los �ltimos a�os, si bien las bajas de los profesionales por cuenta propia tienen mayor duraci�n. No tiene demasiada l�gica que la incidencia de las enfermedades m�s comunes, principal causa de las ausencias al puesto de trabajo, sea mayor entre trabajadores por cuenta ajena que para quienes son sus propios empleadores. Es cierto que la situaci�n de este colectivo responde a una din�mica propia, acelerada tras la pandemia y debida en parte a la mayor carga fiscal que soportan tras el cambio en el sistema de cuotas puesto en marcha por el Ministerio de Seguridad Social, de reducci�n progresiva del n�mero de aut�nomos. Pero tambi�n, que tal contraste num�rico debe invitar a la reflexi�n y el an�lisis sobre potenciales abusos en el recurso a solicitar una baja laboral.
Descontrol p�blico con el absentismo laboral
La escasa diligencia del Gobierno para encarar el creciente problema del absentismo laboral es todav�a m�s inexplicable a la luz de las cifras de bajas registradas en el sector...















