La tasa de absentismo laboral, medida por el número de horas no trabajadas por enfermedad, permisos u otras causas no determinadas, sobre el total de horas efectivas, cerró el pasado año en la cifra histórica del 7,68%, según el indicador que elaboran los técnicos de The Adecco Group Institute. Los datos recopilados por el gabinete de estudios de la multinacional de selección de personal apuntan que el porcentaje ha aumentado 0,4 puntos en el último año, impulsado fundamentalmente por el aumento de las horas perdidas por estar de baja por incapacidad temporal. Estas suponen casi seis puntos del porcentaje total, aumentando tres décimas respecto al año anterior. Para estimar la tasa, los técnicos de Adecco toman las cifras oficiales y detalladas de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y, además, calculan con los mismos datos a cuánto equivalen todas estas jornadas no realizadas. En concreto, han estimado que su impacto es como si diariamente faltaran a su puesto de trabajo entre 1,6 y 1,7 millones de personas, de las cuales 1,27 millones se ausentarían por estar de baja médica. Otra forma de medir el fenómeno, según los indicadores del estudio, es el tiempo de trabajo que cada ocupado pierde al mes de promedio por estas causas (baja médica, permisos u otras cuestiones no determinadas), que en 2025 ascendió a 10,9 horas al mes. “Este volumen de horas no trabajadas se traduce en una mayor presión sobre la planificación de turnos, la cobertura de puestos y los costes asociados a la actividad empresaria. De hecho, las crecientes ausencias al trabajo, fundamentalmente por el aumento de las bajas médicas, se ha convertido un problema para todos los agentes económicos: los trabajadores, cuya salud no se ve convenientemente tratada; las empresas que tienen dificultades organizativas y aumento de costes (17.000 millones en 2025); y el Gobierno, que destina cada vez más dinero al pago de las bajas médicas (16.000 millones en 2025).Pero la incidencia del absentismo no es homogénea por sectores. Como es habitual, la industria registra la tasa más elevada, con un 8,34% de las horas efectivas perdidas por todo tipo de absentismo (salvo vacaciones y días festivos), mientras que los servicios fueron las actividades donde más crecieron las ausencias, medio punto porcentual en un año. Dentro de este último sector destaca el caso de las actividades postales y de correos, donde la tasa de horas no hechas por bajas y otros tipos de ausencias casi duplica a la media nacional, superando el 13%. En este sentido, el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, cree que “estamos viendo cómo el absentismo se concentra en sectores con mayor exigencia física y menor margen de flexibilidad, lo que agrava los problemas de la cobertura de puestos y aumenta la rotación laboral”.