España fue el país europeo con la mayor cifra de trabajadores que abandonaron su empleo en los últimos tres meses: 1,1 millones y un 4,8% de los ocupados, frente al 2,2% de la media de los Veintisiete. La tasa ha bajado casi un punto desde el 5,7% anotado en el mismo periodo de 2019, pero que siga encabezando con contundencia el ranking europeo muestra que la reforma laboral, pese a disparar la contratación indefinida, no ha sido la panacea contra la volatilidad de los empleos. De hecho, los analistas detectan un claro 'efecto trasvase' de la volatilidad de los temporales a los trabajadores fijos. En este escenario, Fedea ha vuelto a poner sobre la mesa la idea de un 'bonus malus' que castigue a las empresas con mayor rotación y premie a las que la reduzcan. Un modelo que va más allá de una simple multa y que supondría un cambio de paradigma para todas las empresas en nuestro país.Los datos publicados el pasado viernes por Eurostat ponen negro sobre blanco que la rotación del empleo sigue siendo la mayor debilidad del mercado laboral español. Aunque las limitaciones a la contratación temporal han tenido un efecto positivo, otras ideas, como el recargo de cotización en los contratos temporales de duración inferior al mes no parecen haber dado resultados. Como hemos contado en elEconomista.es, el 57% de las bajas de afiliación se producen antes de ese plazo.