El aumento de las bajas laborales por incapacidad temporal están en el centro del debate económico. Más de un millón de trabajadores no acuden a su puesto de trabajo cada día por contar con un permiso médico, una situación que incrementa los costes de las empresas pero que también supone una presión creciente para las cuentas públicas. Tras siete años en los que este gasto no ha dejado de crecer, el sector de las mutuas estima que Seguridad Social tendrá que desembolsar 20.000 millones de euros para hacer frente al pago de estas prestaciones en 2026, según explican a elEconomista.esLos últimos datos avanzados por el ministerio de Elma Saiz, del mes de abril, reflejan que el gasto ha seguido creciendo en los primeros meses del año. El Estado ha desembolsado 6.163,11 millones de euros al pago de estas prestaciones, un 13% más que en los primeros meses del año pasado, lo que le ha llevado a consumir la mitad del presupuesto previsto para el pago de la incapacidad temporal para todo el año. Es por ello que desde las entidades colaboradoras con Seguridad Social apuntan que esperan que el gasto crezca más de un 8% para el final del año, impulsado por las contingencias comunes.

Se trata de las bajas médicas que se conceden por una enfermedad o un accidente que tiene lugar fuera del trabajo, que son las que más se han incrementado en los últimos años. El último análisis elaborado por la AIReF apuntaba que la incidencia de estos procesos había aumentado un 60% entre 2017 y 2024, al tiempo que se había extendido la duración media de los procesos, en especial, los relacionados con problemas de salud mental y lesiones físicas, que se caracterizan por suponer un mayor gasto público.