Cuando un hijo enferma, una de las principales preocupaciones de muchas familias es cómo compatibilizar su cuidado con las obligaciones laborales. Sobre esta cuestión ha querido arrojar luz un abogado laboralista, que ha explicado en un vídeo difundido en redes sociales una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que refuerza los derechos de los trabajadores en este tipo de situaciones. El experto recuerda que, si un menor necesita cuidados en casa por motivos de salud, el trabajador puede solicitar el permiso retribuido de cinco días previsto en la normativa laboral, siempre que pueda acreditar mediante un informe médico que el niño requiere cuidado domiciliario. Lo relevante, sostiene, es que la empresa no puede exigir conocer el diagnóstico concreto ni valorar por sí misma la gravedad de la enfermedad. En su explicación, el abogado, Juanma Lorente, insiste en que muchas empresas interpretan de forma errónea este derecho. Según afirma, "si tu hijo se pone malo puedes pedir un permiso de cinco días en tu trabajo retribuido siempre que acredites con un parte médico que el niño requiere de cuidado domiciliario". El matiz más importante, añade, es que la documentación médica no tiene que revelar información clínica que afecte a la privacidad del menor. "La empresa no tiene por qué saber cuál es la enfermedad del niño", explica. Ni tampoco el informe debe especificar "si la enfermedad es muy grave o no". Esta interpretación pone el foco en el derecho a la intimidad del paciente y en la obligación de la empresa de respetar el permiso cuando concurren los requisitos legales, sin exigir datos médicos que no resultan necesarios para justificar la ausencia. TE PUEDE INTERESAR El abogado basa su explicación en una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Todo comenzó cuando una trabajadora solicitó el permiso después de que su bebé enfermara. El informe médico indicaba que el menor necesitaba cuidados en el domicilio, pero la empresa rechazó concederle los cinco días de ausencia retribuida. Según explica el letrado, el motivo fue que el documento no detallaba la patología concreta ni acreditaba, a juicio de la compañía, que se tratara de una enfermedad grave. Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias dio la razón a la trabajadora y consideró que la empresa no podía condicionar el disfrute del permiso a conocer el diagnóstico del menor o a valorar la gravedad de la enfermedad cuando el informe médico ya certificaba la necesidad de cuidados domiciliarios. La resolución no solo reconoció el derecho de la madre a disfrutar del permiso retribuido, sino que también tuvo consecuencias económicas para la empresa. Según explica el abogado, la compañía fue condenada a indemnizar a la trabajadora con 3.000 euros por haberle impedido inicialmente ejercer un derecho reconocido por la legislación laboral. El experto utiliza este caso para recordar que las empresas deben actuar con cautela antes de denegar este tipo de permisos y que los trabajadores pueden reclamar judicialmente si consideran que se han vulnerado sus derechos. Qué documentación puede pedir la empresa De acuerdo con lo explicado por el abogado, el empresario sí puede solicitar un documento médico que justifique la necesidad del cuidado del familiar, pero no puede exigir información clínica detallada que afecte a la confidencialidad del paciente. Por ello, basta con que el informe refleje que el menor necesita permanecer en el domicilio bajo cuidados, sin necesidad de especificar la enfermedad que padece ni aportar datos sanitarios adicionales. El laboralista anima a los trabajadores que se encuentren en una situación similar a informarse sobre sus derechos antes de aceptar una negativa empresarial. "La empresa no tiene por qué saber la enfermedad del niño" y debe respetar "esos cinco días de permiso retribuido a los que tiene derecho para cuidar de su bebé", insiste en su explicación.