El proceso para pedir una pensión de incapacidad permanente es diferente al de otras prestaciones contributivas como las de jubilación o viudedad porque su concesión depende de la evaluación del trabajador y de si, llegada esta, se le considera apto para el trabajo o no. En este proceso es clave el paso de la visita al tribunal médico, nombre coloquial con el que se conoce al Equipo de Valoración de Incapacidades. Sus profesionales revisan al trabajador y comprueban el efecto de sus dolencias, enfermedades o lesiones en su vida labora y diaria, y emiten un informe a la Seguridad Social, organismo que rechaza o concede la pensión de incapacidad permanente y, además, elige el grado de la prestación.

El momento de espera al tribunal médico es de los más delicados porque en ese periodo el solicitante de la pensión, que suele estar de baja, se sume en la incertidumbre. Y, aunque no sea lo esperado, algunos ciudadanos reciben de forma repentina una resolución de la Seguridad Social en la que, sin previo aviso, se le rechaza la pensión de incapacidad permanente.

Lo ha contado el abogado laboralista Víctor Arpa en su perfil de TikTok. El experto ha avisado de que "si estás esperando que te llame el tribunal médico y recibes directamente una resolución del INSS puede ser una muy mala señal".