La sobremesa nunca ha entendido de horarios: siempre hay alguien que se levanta para irse, y alguien que consigue que se quede unos minutos más. Es un tiempo robado al reloj, una conversación que se alarga y una costumbre que, generación tras generación, ha ido incorporando nuevos gestos. ¿El último? La coctelería. Carajillo 43 ha encontrado de nuevo un sitio en la mesa, actualizando un ritual que todos conocían: una revisión moderna y sofisticada del carajillo de siempre. Prepararlo es muy sencillo, bastan 5cl de Licor 43, 5 cl de café espresso y hielos. Se agita en coctelera y ¡A disfrutar! “La combinación del café con el perfil aromático y mediterráneo de Licor 43 consigue elevar un gesto muy nuestro y convertirlo en una experiencia mucho más contemporánea”, explica la premiada con una Estrella Michelin y tres Soles Repsol, Begoña Rodrigo, que señala cómo la nueva cultura del café, cada vez más sofisticada y curiosa, ha encontrado en esta mezcla un gran aliado. Tampoco es casualidad que sea Licor 43, el licor español más vendido del mundo, quien haya firmado esta nueva lectura de un clásico. Porque lo curioso de esta historia es que su gran revolución empezó al otro lado del Atlántico. Aunque lleva décadas formando parte de nuestro imaginario gastronómico, fue en México donde Carajillo 43 encontró una segunda vida y se convirtió en un auténtico fenómeno, extendiéndose por los países vecinos, como Brasil o Estados Unidos. Puede que una de las razones de su éxito sea su versatilidad. El año pasado, Licor 43 puso a prueba hasta dónde podía llegar su cóctel invitando a algunos de los chefs más influyentes del momento a reinterpretarla. La respuesta, plasmada en el libro Carajillo 43, fue tan variada como inesperada. Desde nuevas elaboraciones hasta maridajes, cada chef llevó Carajillo 43 a su propio terreno, demostrando que siempre está dispuesto a mezclarse con algo nuevo. Ya sean sabores, disciplinas o experiencias.Pero si hay algo que explica el éxito de Carajillo 43 es su carácter democrático. Detrás de un cóctel que ha conquistado las barras de medio mundo, no hay ni elaboraciones ni técnicas complejas. “Tiene algo muy actual: une la sencillez de su preparación con una experiencia mucho más sofisticada”, apunta Alfredo García-Moreno Alonso, Brand Ambassador de Carajillo 43. Una combinación que, según explica, ha conseguido naturalizar el universo de la coctelería y llevarlo a “un momento muy nuestro”. Porque Carajillo 43 ha cambiado la forma de entender la sobremesa, su gran revolución ha sido no solo quedarse en ella para seguir compartiendo momentos sino, elevarla y dotarla de un plus de sofisticación.Disfruta de un consumo responsable. 31% vol.