No es una novedad que Vox se ausente de los actos en recuerdo de Blas Infante, pero sí lo es que la formación de Santiago Abascal dé plantón al notario de Casares desde el Gobierno de Andalucía. La formación ultra ha actuado con coherencia, ya que nunca han asistido a la conmemoración del nacimiento del político andalucista considerado "padre de la patria andaluza" por el Parlamento en 1983. Pero su ausencia después de pactar una coalición con el PP para hacer presidente a Juanma Moreno es un trago amargo para los populares, por más que fuera un asunto digerido en el entorno del presidente de la Junta. El calendario ha sido caprichoso este año. El barón popular tomó posesión este domingo en San Telmo, justo cuando se cumplía el 141 aniversario del nacimiento de Infante. El acto institucional ideado por José Antonio Griñán hace ya más de una década se trasladó a este lunes y la ausencia de los socios minoritarios de la coalición ha sido estruendosa. Y se ha dejado notar en los dardos que se han lanzado los portavoces de la izquierda y la derecha en el patio del recibimiento del viejo Hospital de las Cinco Llagas, a unos metros del busto que el pueblo de Casares regaló a la Cámara para recordar a su ilustre paisano. Tiene lógica que Vox no haya participado en el acto, sobre todo si acude a la hemeroteca. La formación ultra ha calificado a Infante de "lunático separatista", lo ha acusado de intentar "islamizar" la comunidad. Estas tesis chocan de frente con el "andalucismo moderno" que inauguró Moreno en cuanto llegó a San Telmo, hace ya casi ocho años. El jefe del Ejecutivo andaluz mantiene una magnífica relación con el fundador del extinto Partido Andalucista, Alejandro Rojas Marcos, e incluso institucionalizó el día de la bandera el 4 de diciembre en recuerdo a las manifestaciones autonomistas de 1977. "La diversidad es defender a quien no piensa como tú", ha dicho el líder del PP andaluz durante su intervención en el acto institucional, donde también ha apelado al "diálogo entre personas con ideas opuestas". "No hay que tener miedo de quien piensa de otro modo, sino de quien ni piensa", ha abundado Moreno, que ha defendido que a Infante lo mataron las tropas franquistas porque era "muy humano". Así ha cerrado los discursos antes de la ofrenda floral a Infante y la interpretación del himno de Andalucía que el notario nacido en Casares escribió a partir de un antiguo canto propio de los jornaleros de Andalucía. TE PUEDE INTERESAR Moreno no ha hecho ninguna alusión directa a la ausencia de su flamante socio, pero todo lo que dice se puede leer ahora en esa clave. Quienes sí han hecho mención al plantón de los 15 diputados de Vox y del futuro vicepresidente de la Junta, Manuel Gavira, han sido los portavoces de la izquierda. María Jesús Montero, líder del PSOE andaluz, ha recordado a su contrincante que sus aliados "ridiculizan nuestra historia común". "No puede quedarse con la bandera y renunciar a nuestra historia", ha advertido la exvicepresidenta del Gobierno. Más duro ha sido José Ignacio García, portavoz de Adelante Andalucía, que ha recordado que Infante fue asesinado "por los padres políticos de quienes estrenan su entrada en el Gobierno andaluz". El dirigente andalucista ha aludido también a algunos de los puntos más polémicos del pacto firmado por PP y Vox el pasado jueves en el Parlamento y que son poco compatibles con el recuerdo a Blas Infante. Entre esas medidas está la derogación de la ley de Memoria Histórica y Democrática para aprobar una nueva "ley de concordia". Esta propuesta es una herencia del primer pacto que firmó Moreno con Vox, en 2019, para ser investido presidente por primera vez como jefe de una coalición con Ciudadanos. El PP maniobró para no cumplir ese punto argumentando que la nueva norma debía tener el mismo consenso de la existente, que se aprobó con los votos a favor de PSOE, Podemos e IU y con la abstención de PP y Ciudadanos. Ahora ya no existe ese obstáculo y García ha recordado que la ley de Memoria actual otorga las herramientas para poder buscar los restos de Infante, que fue fusilado a las afueras de Sevilla el 11 de agosto de 1936 por las tropas franquistas. "Sus últimas palabras fueron 'viva Andalucía libre", ha rememorado García, que ha tomado la palabra después de la portavoz adjunta de Por Andalucía, Rosa Rodríguez, que ha aludido precisamente a los 50.000 desaparecidos que siguen "bajo las cunetas", como el propio Infante. El responsable de hacer frente a los puyazos de la izquierda ha sido Toni Martín, el portavoz del PP andaluz, que ha ejercido de poli malo y ha dado muestras del nuevo tiempo en las relaciones de los populares con Adelante. El dirigente sevillano ha acusado a la formación andalucista de "ensuciar" la bandera blanquiverde que diseñó Infante con una estrella roja. "Como si fuera un guerrillero o el Che Guevara, pero Blas Infante era un hombre de paz", ha defendido antes de afear también a Adelante que cambien la letra del himno para eludir el nombre de España y cambiarlo por "los pueblos". No es una novedad que Vox se ausente de los actos en recuerdo de Blas Infante, pero sí lo es que la formación de Santiago Abascal dé plantón al notario de Casares desde el Gobierno de Andalucía. La formación ultra ha actuado con coherencia, ya que nunca han asistido a la conmemoración del nacimiento del político andalucista considerado "padre de la patria andaluza" por el Parlamento en 1983. Pero su ausencia después de pactar una coalición con el PP para hacer presidente a Juanma Moreno es un trago amargo para los populares, por más que fuera un asunto digerido en el entorno del presidente de la Junta.