El líder del Partido Popular en Andalucía, Juan Manuel Moreno, fue investido este jueves por tercera vez como presidente de la Junta de Andalucía, esta vez gracias a un pacto con Vox, el partido de Santiago Abascal, que entrará en el Ejecutivo con una consejería con rango de vicepresidencia que incluirá las carteras de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. Pese a que los ultras solo dirigirán esta macroconsejería en el nuevo Gobierno, el pacto firmado media hora antes de la segunda votación de investidura —para la que Moreno solo necesitaba dos votos de los ultras para ser reelegido— contempla grandes banderas ideológicas de Vox como el negacionismo climático, la derogación de la ley de memoria o el principio de prioridad nacional que el PP ya había aceptado en Extremadura, Aragón y Castilla y León y que el propio Moreno había tachado con anterioridad de “eslogan hueco”. “Me quitan el sueño el bloqueo de Vox y su ideario político”, resumió en una entrevista.Muchas de las medidas firmadas este jueves entre el recién investido presidente de la Junta y el líder de Vox en la comunidad, Manuel Gavira, han sido duramente criticadas por Moreno en el pasado, que directamente ha renegado en numerosas ocasiones de los pactos con la ultraderecha, llegando a tildar de “imposible” el trabajo con el partido de Abascal. En un acto de precampaña el 19 de abril, Moreno reprochó el acuerdo alcanzado por el PP y el partido de Abascal en Extremadura. El entonces candidato afirmó: “No nos podemos permitir el lujo de nuestros hermanos extremeños, que han estado seis meses bloqueados por el capricho de otra fuerza política. Nosotros no vamos detrás de nadie. Hemos trazado nuestro propio camino”. Se pronunció en el mismo sentido en una entrevista con EL PAÍS con motivo de la campaña electoral, donde respondía a por qué fue el primer presidente del PP en pactar con Vox y durante la campaña agitaba el miedo a los acuerdos con los ultras:Respuesta. Tuvimos un Gobierno de coalición con Ciudadanos y un acuerdo parlamentario con Vox, y el recuerdo que tengo es que esa legislatura no fue de cuatro años. Tuve que adelantar las elecciones porque Vox me tumbó los Presupuestos, la Ley de Ordenación del Territorio y tres decretos. Esa experiencia me ha servido para saber que un Gobierno con Vox es un Gobierno muy difícil, yo diría que es un Gobierno imposible.Pregunta. Pero también dice que, si no le queda otra, tendrá que gobernar con Vox.Respuesta. Lo que no quiero es depender de Vox. Mi objetivo es convencer a los andaluces de que lo mejor es seguir teniendo un Gobierno transversal como es el nuestro. Un Gobierno moderado, que es útil.04:03Entrevista a Juan Manuel MorenoMoreno llenó su campaña de apelaciones a la moderación y buscaba revalidar su mayoría absoluta hablando del “lío” que podía suponer depender de los ultras de Vox: “El próximo 17 de mayo no nos podemos meter en un lío; cuando las cosas van razonablemente bien, cuando Andalucía funciona, no nos podemos meter en un lío, no podemos estar dependiendo de quienes nos quieren meter los palos en las ruedas, quien nos quiere chantajear o quien quiere volver atrás, volver al pasado más oscuro que hemos tenido en Andalucía. Por eso, el 17 de mayo tenemos que apostar por la estabilidad”, afirmó en un acto de campaña el 30 de abril.Y son numerosas sus críticas al principio de “prioridad nacional” asumido en todos los recientes acuerdos del PP con Vox. En un desayuno informativo celebrado en plena campaña, Moreno tildó la prioridad nacional de “eslogan hueco”, y habló de propuestas electorales “irreales” e “ilegales”. En ese mismo acto, el líder del PP hizo referencia a las leyes de extranjería, y aseguró que el PP nunca las vulneraría: “La prioridad nacional es un eslogan, un eslogan un poquito hueco, pero un eslogan que ellos creen que les funciona. Yo estoy viendo esta campaña y me sorprenden mucho las propuestas electorales porque algunas son irreales, no se van a hacer nunca, y otras son ilegales. [...] Hay una ley de extranjería en vigor, hay una serie de leyes que son las que tenemos que cumplir y todo lo que sea vulnerar esa ley, el Partido Popular no lo va a hacer nunca, nunca. Pero ni aquí ni mis compañeros de Aragón ni de Extremadura; ahora que ellos le quieren denominar prioridad nacional a una circunstancia y quieren tener un eslogan para esta campaña, me parece muy bien”.00:51Juanma Moreno: "Es un eslogan que ellos creen que les funcionan"Moreno siempre se ha mostrado partidario de una inmigración “ordenada”, y en alguna ocasión ha afirmado que hay que tener “cuidado con algunos mensajes, con algunos discursos” porque “necesitamos la mano de obra extranjera”. Sin embargo, el acuerdo firmado este jueves dedica un epígrafe a los menores extranjeros no acompañados, donde se muestra un “rechazo frontal a la política migratoria del Gobierno central” y se indica que la Junta de Andalucía “se opondrá por todos los medios legales, jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales, tanto mayores como menores de edad”. Esta medida era algo que explícitamente rechazaba Juan Manuel Moreno cuando ostentaba la mayoría absoluta en el Gobierno. En una sesión de control, Manuel Gavira afeó a Moreno hacerse cargo de menores no acompañados “por un puñado de billetes”, a la vez que advirtió de que si seguía así, “el único socio” que tendría sería el PSOE. “Si usted cree que estamos poniendo en peligro a la ciudadanía andaluza porque tenemos el corazón así de ancho para que 30 niños y niñas se vengan con nosotros y les ayudemos... 30 o 300 más. Vamos a seguir con el corazón así de ancho y rompan lo que usted quiera romper”, respondió Moreno desafiante.Unas semanas más tarde, también en una sesión de control en el Parlamento, Moreno criticó que quien será su próximo vicepresidente de su Gobierno buscaba “denigrar a personas” por votos. Gavira indicó que el presidente de la Junta no defendía a los andaluces de la inmigración ilegal: “No vamos a ser cómplices de su irresponsabilidad por un sillón, ni del sufrimiento, del dolor y del miedo que pase un andaluz por culpa de un delito o un crimen cometido por un inmigrante ilegal”, afirmó. A lo que Moreno respondió que no iba a participar en una “cacería al inmigrante”. 01:23Juanma Moreno: “No voy a participar en la cacería del inmigrante”“¿Usted está diciendo aquí que todos los extranjeros que entran o que viven en Andalucía son unos delincuentes salvajes?”, indicó Moreno antes de añadir que esa afirmación era “un disparate colosal”. “De toda la delincuencia que se ha cometido en Andalucía en el último año, solo un 7% ha sido causada por personas migrantes y muchos de ellos, por cierto, europeos que contabilizan en esa estadística, británicos, italianos que sí, delinquen”, apuntó antes de volver a atacar a Gavira por su intención de “denigrar” a los migrantes: “¿Usted qué es lo que quiere, que cada vez que veamos una persona que tiene un color distinto al nuestro o que tiene una manera de pensar distinto, una etnia, una raza, pensemos que es un delincuente? ¿Usted quiere clasificarlos? ¿Usted qué es lo que quiere hacer con eso? ¿Usted quiere votos? ¿Su grupo político quiere votos simplemente y para utilizar y tener votos, es capaz de denigrar a personas en nuestro país?”. “Una cosa es que tengamos un Gobierno indolente, incapaz, como es el del señor Sánchez, que no gobierna y que se preocupa exclusivamente de sobrevivir, y otra cosa distinta es que yo participe en la cacería del emigrante y ahí sí que yo no voy a estar de acuerdo nunca”, aseguró Moreno en su respuesta a Manuel Gavira.Tras un discurso de investidura donde evitó hablar de inmigración y prioridad nacional, Juan Manuel Moreno acordó un programa de 150 puntos con Vox, el partido cuya ideología le “quitaba el sueño”. La presencia de ese partido en su nuevo equipo de Gobierno ha sido el principal escollo, los populares siempre defendieron que debía ser proporcional a los dos escaños que necesitaban para conseguir la mayoría absoluta, y así ha sido, pues los de Abascal solo tendrán un sillón en el Consejo de Gobierno, y será una consejería sin potestad directa sobre las competencias ideológicas del Ejecutivo, pero Moreno ha asumido muchas de las políticas que ha denunciado durante estos últimos años pese a afirmar que se trata de un pacto “potente, sereno, sensato y legal”.