Este fin de semana España volverá a sufrir una ola de calor que dejará alertas por altas temperaturas en hasta nueve comunidades autónomas y expondrá al máximo a los trabajadores que tengan que seguir en sus puestos de trabajo. La normativa laboral se ha adaptado al contexto actual de cambio climático en el que las condiciones climatológicas son cada vez más adversas de forma relativamente frecuente. Por eso, concede permisos retribuidos para los trabajadores cuya labor les pueda poner en peligro.

Es el Real Decreto-ley 8/2024, de 28 de noviembre (puede consultarlo en este enlace) el que incluye un permiso remunerado de hasta cuatro días "cuando concurra una situación de riesgo grave e inminente, incluidas las derivadas de una catástrofe o fenómeno meteorológico adverso".

En paralelo, habilita a las empresas a suspender el contrato de trabajo de un empleado durante el tiempo que dure esa situación de riesgo e incluso ejecutar reducciones de jornada "hasta que desaparezcan" esas circunstancias que generaron el permiso remunerado.

Este texto legal se aprobó semanas después de la trágica DANA que provocó 238 víctimas a finales de octubre de 2024, pero no solo aplica para precipitaciones, ya que se incluyen todo tipo de fenómenos meteorológicos adversos.