La época veraniega lleva semanas dejando temperaturas especialmente elevadas en numerosos puntos de la geografía española. Y es que el calor deja diferentes efectos en la población a la hora de realizar las diferentes actividades cotidianas a las que deben atender en su día a día, siendo el ámbito laboral una de las más destacadas. En este sentido, la sensación térmica tan característica de este momento del año puede suponer que los objetivos profesionales no se consigan al mismo rendimiento al que lo hacen durante el resto de días en el calendario. Este fenómeno se da especialmente en dichos territorios en los que los termómetros registran cotas por encima de los 40 grados. TE PUEDE INTERESAR Lejos de ser un mito, muchos estudiosos del sector económico confirman esta consecuencia apoyándose en los propios resultados. Uno de los últimos en pronunciarse en este sentido ha sido Santiago Niño Becerra. “A nivel general, por encima de 30 grados, la productividad cae el 3 % con cada grado adicional que la temperatura suba”, afirmaba. Tendencia progresiva A través de una de sus últimas publicaciones en X, el economista hacía hincapié en que una temperatura elevada afectaba a los resultados empresariales con respecto al papel de sus trabajadores de manera inversamente proporcional al calor que azotaba cada localización. Y es que esta realidad supone unos efectos a nivel social y demográfico más profundos de lo que pueda parecer a simple vista. “Más aún, si la temperatura asciende 2,7ºC para finales de siglo (la tendencia es esa), en términos medios el ingreso de las familias puede caer el 33%. (...) Lo que pasa es que deshacer esto tiene consecuencia: hay que renunciar a PIB. Se crece porque se contamina. Pero no hacerlo también las tendrá: cuanto mayor sea el calentamiento, más pobreza y más desigualdad. Vienen tiempos difíciles”, aseguraba Niño Becerra, teniendo en cuenta las cotas históricas que están alcanzando los registros términos en los últimos años. Las previsiones científicas parecen apoyar ese aumento progresivo del calor, por lo que los problemas en la reducción de la productividad irán agravándose al mismo nivel. Ante dicha situación, son varias las compañías que tratan de adaptarse a esta etapa en el calendario para mantener los números que logran el resto del año. La época veraniega lleva semanas dejando temperaturas especialmente elevadas en numerosos puntos de la geografía española. Y es que el calor deja diferentes efectos en la población a la hora de realizar las diferentes actividades cotidianas a las que deben atender en su día a día, siendo el ámbito laboral una de las más destacadas.