La ola de calor que está asolando España y ha dejado alertas en varias comunidades autónomas por altas temperaturas pone en peligro a los trabajadores que llevan a cabo su tarea en exteriores, sujetos a las inclemencias del tiempo. Por eso, la normativa garantiza a estos trabajadores cierta protección para garantizar su salud y evitar que pierdan dinero en el caso de que las altas temperaturas hagan imposible trabajar, especialmente cuando esas restricciones vienen de leyes aprobadas por el Gobierno.

En su cuenta de X (antes Twitter), el departamento que dirige Yolanda Díaz ha recordado que "cuando se emite un aviso naranja o rojo por condiciones meteorológicas adversas puedes reducir o modificar tu jornada" y que "también dispones de 4 días de permisos retribuidos por imposibilidad de acudir al trabajo hasta que desaparezcan las circunstancias".

El tuit del Ministerio de Trabajo se refiere a dos leyes en concreto. Por un lado, Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, en cuya disposición adicional primera (puede consultarse en este enlace) se reconoce que "cuando se desarrollen trabajos al aire libre y en los lugares de trabajo que, por la actividad desarrollada, no puedan quedar cerrados, deberán tomarse medidas adecuadas para la protección de las personas trabajadoras frente a cualquier riesgo relacionado con fenómenos meteorológicos adversos, incluyendo temperaturas extremas".