El desinter�s del espa�ol medio por la Defensa del mundo libre es el que es, pero nobleza obliga y a mediados de la semana que viene Pedro S�nchez acudir� a la cumbre anual de la OTAN en Turqu�a. Lo normal es que el presidente del Gobierno se sienta inc�modo.Sueldos estancados en los niveles anteriores a la pandemia, ausencia de viviendas asequibles y treinta�eros que no consiguen independizarse, brechas de desigualdad que aumentan, flujos de inmigrantes ilegales, lo que es y lo que no debe ser la prioridad nacional. Son los temas de la conversaci�n en este tiempo y lo son en todos los pa�ses de nuestro entorno. Pero hay un di�logo europeo que es existencial y que no compartimos porque no ha llegado a estos pagos.Aqu�, fuera de los reducidos c�rculos que est�n suscritos a revistas especializadas como Pol�tica Exterior y a las sesudas publicaciones del exterior como Foreign Affairs, no se habla de seguridad y defensa. Allende los Pirineos s�, y cada vez m�s. All� se habla de la amenaza rusa y los hay que dicen que para 2030 Mosc� abrir� otro frente, en el B�ltico, en el �rtico o en el Sur, en Moldavia o en Rumania.Y se discute si Estados Unidos se pondr�, o no, de perfil cuando esto suceda. Lo primero, mejor no pensarlo. �C�mo se consigue, entonces, que este aliado indispensable siga involucrado con el viejo continente al otro lado del Atl�ntico?Una mayor�a de alemanes, franceses y polacos, por ejemplo, apoyan la reintroducci�n del servicio militar obligatorio. Aqu� eso ni en broma. En 2001 Federico Trillo, ministro de Defensa en el gobierno de Jos� Mar�a Aznar, anunci� "Se�oras y se�ores, se acab� la mili" y hasta hoy y hasta siempre.En Europa se habla de c�mo Estados Unidos retirar� parte de su tropa en el viejo continente -suma unos setenta mil, la mitad de ella en Alemania- y de como los europeos han de aumentar y unir sus ej�rcitos. Aqu�, fuera de c�rculos militares, de esto no se habla. Y solamente se debate en los cuarteles sobre c�mo, con qu� y a qu� coste se ha de rearmar. �Con sofisticad�simos drones? �Estamos abocados a guerras h�bridas? �Ser� el ciberespacio el principal campo de batalla?En Espa�a no interesa, ni mucho menos, inquieta la enorme inversi�n en defensa que est� llevando a cabo Alemania primero con un gobierno liderado por el partido socialdem�crata y ahora con uno cristianodem�crata. El actual canciller Friedrich Merz dice que su pa�s tendr� en poco tiempo el mayor ej�rcito europeo.El ministro polaco de Asuntos Exteriores, Radoslaw Sikorski, pone buena cara ante la perspectiva de cientos de miles de alemanes en uniforme junto a las fronteras de su pa�s: "mientras Alemania sea miembro de la Uni�n Europea y la OTAN, temo m�s la aversi�n alemana al armamento que a un ej�rcito alem�n".El desinter�s del espa�ol medio por la defensa del mundo libre es el que es pero nobleza obliga y a mediados de la semana que viene Pedro S�nchez acudir� a la cumbre anual de la OTAN. Los aliados se reunir�n este a�o en Turqu�a, pa�s en la otra punta del Mediterr�neo que linda con diversas zonas de conflicto.La reuni�n de d�a y medio no ser� especialmente agradable para el presidente del Gobierno espa�ol y nadie espera que tenga un photocall, abrazo incluido, con Donald Trump. El presidente de Estados Unidos es el invitado m�s esperado en Ankara por el anfitri�n Recep Erdogan y S�nchez pas� hace tiempo a ser la oveja negra del reba�o atlantista.Lo normal es que el presidente del Gobierno se sentir� tan inc�modo en la capital turca como lo estuvo la semana pasada en Madrid cuando, a base de carcajadas forzadas, aguant� la votaci�n mayoritaria en el Congreso de los Diputados que a todos los efectos daba por terminado su mandato. S�nchez viajar� debilitado de la Meseta castellana a la Anatolia central.Erdogan recibir� a la treintena de aliados de la Alianza Atl�ntica en el inmenso palacio en Ankara que se ha hecho construir y que es una versi�n otomana del complejo que levant� Felipe II en San Lorenzo de El Escorial. Al igual que el del Rey Prudente, los edificios del poderoso turco incluyen una lugar sacro, en su caso una mezquita, una inmensa biblioteca, m�ltiples salas y despachos y una vivienda, si bien la de Erdogan es muy lujosa mientras que la de Don Felipe era austera.Hace veinte a�os S�nchez hubiera estado como Pedro por su casa en el n�cleo del poder del gran sult�n contempor�neo. As� se comportaba Jos� Luis Rodr�guez Zapatero que se confabul� con Erdogan para crear una "Alianza de Civilizaciones" que obtuvo todas las bendiciones de Naciones Unidas y que ha sido m�s bien olvidada.En otros tiempos Erdogan se hubiera volcado con el progresista S�nchez como lo hizo con Zapatero, pero hoy lo que valora Erdogan es un consorcio con Trump. Por mucho que le irrite a S�nchez y, por descontado, a aquel Zapatero antiyanqui que presum�a de haberse quedado sentado al paso de la bandera norteamericana, Erdogan mira a Washington, la capital del imperio. Hace tiempo que los buenistas occidentales dejaron de interesarle.Trump admira a Erdogan porque es un "hombre fuerte" que dispone del mayor ej�rcito de la OTAN despu�s del norteamericano y que ha creado una boyante industria militar. El presidente turco, que lleva veintitr�s a�os ejerciendo un poder cada vez m�s absoluto, es un l�der muy de su gusto porque soporta mal a jueces y a periodistas y encarcela a sus adversarios pol�ticos.Las relaciones personales son de m�xima importancia para un hombre transaccional como Trump y ahora que Erdogan anuncia que en 2028 no se presentar� a lo que ser�a su en�sima reelecci�n, Trump est� seguro de que el siguiente mandam�s en Ankara ser� un aliado tan fiel como el actual.Por el contrario, y como es bien sabido S�nchez le cae fatal a Trump porque es la voz discordante en la OTAN que se resiste a aumentar el presupuesto militar. Hace o�dos sordos a lo que ordena Trump. Y adem�s S�nchez ha prohibido a Estados Unidos el uso de las bases conjuntas en Rota y en Mor�n para operaciones en la Guerra de Ir�n. Justo cuando m�s necesitaba Estados Unidos la ciega colaboraci�n de su aliado hispano, S�nchez se la neg�. Eso Trump no lo olvidar� nunca.Trump est� indignado con un gobernante europeo tras otro. Con el ingl�s Sir Keir Starmer, que est� de salida, porque tampoco permite el uso de bases brit�nicas para bombardear Teher�n, con el alem�n Merz porque le culpa por el cierre del Estrecho de Ormuz y con la italiana Giorgia Meloni porque no le tolera que critique a Le�n XIV. Pero es especialmente antip�tico con S�nchez.Trump dice cada dos por tres que Espa�a es un gran pa�s, que los espa�oles son una gente estupenda, pero que el gobierno de Madrid es un Horror Show, un espect�culo de terror. Lo volvi� a decir hace un par de d�as en el Despacho Oval ante miembros de su gobierno, los medios y Mark Rutte, el ex primer ministro de Holanda y actual secretario general de la OTAN que hab�a viajado a Washington para acordar los �ltimos detalles del orden del d�a en la cumbre de Ankara. A S�nchez se la suda, como vulgarmente se dice, lo que pueda decir de �l Trump. Incluso puede pensar que el desprecio del presidente de los Estados Unidos le consigue r�ditos electorales. Esto es lo que cabe esperar del presidente del Gobierno porque tambi�n pasa ol�mpicamente de lo que supone ser rechazado por una mayor�a de la sede de la soberan�a nacional.El sanchismo y lo que est� a la izquierda de la izquierda socialista podr� festejar la verg�enza torera del presidente del Gobierno y el pundonor ante el peligro que supone su decisi�n de llevarle la contraria a Trump. Pero los dem�s jefes de gobierno de la Alianza son realistas con los pies en el suelo y prefieren, por la cuenta que les trae, re�rle las gracias a Trump.Rutte, el jefe de la OTAN que no cesa de alabar el liderazgo de Trump, se esforz� en demostrar con gr�ficos cuando estuvo el mi�rcoles en la Casa Blanca que Europa se est� gastando una fortuna en la compra de armamentos a Estados Unidos y sus pedidos daban empleo a cientos de miles de estadounidenses.La cruda realidad es que Europa no puede hacer frente a la amenaza rusa sin el apoyo de Estados Unidos. No puede a pesar de la cantidad de tanques y piezas de artiller�a que est� construyendo Alemania, ni a pesar de la estrecha colaboraci�n en la fabricaci�n de drones que prestan los n�rdicos a Ucrania, ni a pesar de la firmeza en defensa de Kiev que muestran Francia y Reino Unido, los dos pa�ses europeos que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y que cuentan, ambos, con un modesto arsenal nuclear.Cuesta mucho despertar de la larga siesta que se tom� Europa bajo el paraguas que generosamente extend�a del T�o Sam. Un reciente art�culo en Foreign Affairs conclu�a que por fin Europa hab�a reconocido que su viejo paradigma -prosperidad sin la seguridad de contar con una fuerza militar propia, influencia sin la necesidad de asumir sacrificios y protecci�n sin las correspondientes obligaciones- hab�a dejado de ser sostenible.Se est�n discutiendo estos d�as estrategias que afectar�n existencialmente a nuestros hijos y nuestros nietos. Pero aqu� eso no interesa. S�nchez, con el superficial y sesgado simplismo del "no a la guerra", mantiene a Espa�a fuera de la conversaci�n.
El desinter�s por la Defensa
Sueldos estancados en los niveles anteriores a la pandemia, ausencia de viviendas asequibles y treinta�eros que no consiguen independizarse, brechas de desigualdad que aumentan,...












