Aunque Pedro Sánchez quisiera dedicar el 5% del PIB a defensa, no podría hacerlo; lo mismo le ocurrirá a cualquier gobernante que lo suceda. Dentro de una década, destinar más de cien mil millones de euros a armamento, como exige la OTAN, no será viable en un país donde unas 700.000 personas pasan hambre y el 19,5% dela población está en riesgo de pobreza, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).Esta es una de las principales consecuencias del modelo de crecimiento económico impulsado por el Gobierno de coalición progresista. Confiar más del 60% del crecimiento al aumento de la población, mediante la llegada masiva de inmigrantes, tanto legales como en situación irregular, implica un fuerte incremento del gasto social. La incorporación de población extranjera en edad de trabajar aporta, sin duda, más ventajas económicas que inconvenientes. Sin embargo, también exige reforzar servicios públicos como la vivienda, la sanidad, la educación, las pensiones y otros ámbitos esenciales. España está incorporando a un gran número de personas pobres que deben ser integradas y recibir los recursos necesarios para vivir dignamente, lo que eleva de forma significativa el gasto público en servicios sociales.Si se quiere evitar un choque social, hay que reforzar en profundidad el Estado de bienestarLos 505 millones prometidos por el presidente para facilitar la integración de más de un millón de inmigrantes regularizados contra reloj resultan claramente insuficientes para afrontar un problema de esta magnitud. Dicho con claridad: si se quiere evitar un choque social, es imprescindible reforzar en profundidad el Estado de bienestar. Y eso no es compatible con destinar cada año 21.000 millones de euros adicionales a defensa, menos aun cuando España mantiene una de las deudas públicas más elevadas del mundo.Para cualquier gobernante español, el principal riesgo no es una invasión rusa, sino el aumento de la xenofobia. Y eso lo sabe Donald Trump y Mart Rutte, por lo que van a seguir presionando porque es un mal ejemplo para el resto de los socios de la OTAN. Para tranquilizarles el Gobierno de coalición progresista ha aprobado un fuerte incremento del gasto militar por la puerta de atrás. Por primera vez en tres décadas se destina a defensa 34.265 millones de euro el 2,1% del PIB.La falta de una política migratoria consensuada con los principales partidos del arco parlamentario y alineada con Europa es el principal error de Pedro Sánchez. Durante sus ocho años de mandato han faltado gestión y planificación. La consecuencia es que España crece más que el resto de los países de la zona euro, pero también aumenta el número de personas en situación de pobreza. El retroceso de la renta per cápita frente a la media europea y el estancamiento de la productividad, pese a los avances tecnológicos, evidencian un modelo de crecimiento que resulta necesario y urgente cambiar.