Los partidos a la izquierda del PSOE han acogido este jueves con recelo el informe de la OTAN que constata que España invierte ya el 2% de su PIB en defensa, un objetivo fijado en 2014 en el seno de la Alianza Atlántica y que el presidente Pedro Sánchez se había comprometido a alcanzar este año. En un contexto de guerra en Ucrania, ofensiva del Gobierno ultra de Benjamín Netanyahu en Gaza y con Donald Trump presionando para aumentar la inversión militar, el incremento del gasto armamentístico planteado desde la UE provocó hace unos meses un duro enfrentamiento dentro del Ejecutivo entre el PSOE y Sumar, además del rechazo del resto de socios a su izquierda en el Congreso. En abril pasado, el Consejo de Ministros aprobó el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, con un presupuesto adicional de 10.471 millones para 2025. El proyecto, que no tuvo que pasar por las Cortes, fue criticado por los aliados parlamentarios.

Este jueves, Podemos ha vuelto a ser el más duro en su valoración, al denunciar que Sánchez ha incrementado en 17.000 millones el gasto militar entre 2024 y 2025. Fuentes del partido de Ione Belarra, que cuenta con cuatro diputados en el Grupo Mixto de la Cámara baja y se ha erigido en el gran opositor al Gobierno en este asunto, exigen al presidente “revertir el aumento y destinarlo a partidas sociales”. “Celebrar un incremento de las partidas destinadas a la guerra y a la adquisición de armamento es profundamente irresponsable, y refleja que Sánchez antepone los dictados de una OTAN al servicio de Trump a los derechos de la ciudadanía española”, añaden en referencia a la reacción del Ejecutivo al informe.