Pedro Sánchez se ha preparado a conciencia esta vez ante la posibilidad de que la cumbre de la OTAN que comienza este martes en Ankara (Turquía) sea escenario de un nuevo choque de final imprevisible con Donald Trump. El año pasado, en La Haya (Países Bajos), España fue protagonista involuntaria porque fue el único aliado que se negó a asumir el compromiso de aumentar el gasto militar hasta el 5% del PIB en 2035 y Trump arremetió contra Sánchez en la rueda de prensa final y amenazó con imponer a España aranceles específicos que hasta ahora no ha llegado a aplicar. Durante todo el año, el presidente de EE UU ha sido durísimo con España. La semana pasada, en un mitin, llegó a amenazar directamente a España recordando la guerra de Cuba. “No se está portando bien. Pronto aprenderán. Igual que cuando renunciaron a Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam, y fueron todas nuestras. Nos hicimos con todo”, proclamó.Pedro Sánchez y su equipo han preparado una batería de datos que el presidente lleva a esta cumbre de Ankara para demostrar que es falso que España no esté cumpliendo con sus aliados. Entre otros argumentos destacan que España es el país con más tropas desplegadas fuera de su territorio en el flanco oriental de la OTAN y ha asumido por vez primera el mando del componente naval de Fuerza de Reacción de la Alianza. Además, en el examen concluido en junio por los técnicos aliados, España figura como el séptimo país en cumplimiento de su compromiso de aportación de capacidades militares a la OTAN, por encima de la media y de algunos países de peso, como Canadá. En cuanto a la ayuda militar a Ucrania, que se reafirmará en la cumbre de la capital turca, España ocupa el puesto número ocho, con un total de 3.795 millones desde la invasión rusa de 2022. El Gobierno español insiste en que el debate sobre el objetivo de alcanzar el 5% del PIB en gasto militar en 2035, del que Sánchez discrepa, es puramente retórico pues, cuando se baja a la realidad, España está cumpliendo más que otros. Esgrime, por ejemplo, que desde 2020 España es el cuarto país de la OTAN que más ha incrementado su inversión en defensa, con un aumento del 146%, descontada la inflación. El gasto militar español en 2026 alcanza los 35.419 millones de euros, el séptimo presupuesto de la OTAN en términos absolutos, con una suma equivalente a más de 13 de los 32 aliados juntos. Además de tener preparada una batería de datos, y el hecho de que España ya ha alcanzado el 2% del PIB mientras al menos tres países europeos que sí han firmado el 5% ni siquiera llegan todavía a ese mínimo —Albania, República Checa y Eslovaquia—, Sánchez viaja a Ankara con mayor tranquilidad política, según fuentes del Ejecutivo, porque ya no es el único objetivo de Trump, que en los últimos meses ha tenido choques con prácticamente todos los líderes europeos más importantes, entre ellos el británico Starmer ―ya dimitido―, el alemán Merz, el francés Macron o la italiana Meloni, con la que mantiene un tenso conflicto después de que la haya hecho objeto de varias humillaciones públicas de carácter machista, a pesar de que ambos comparten los postulados ideológicos de la extrema derecha y habían sintonizado en el pasado.Además, Sánchez acude a Ankara con la tranquilidad de saber que el compromiso de llegar al 5% del PIB no figura en el comunicado final de la cumbre, que elude este controvertido asunto y se centra en el aumento de la inversión en defensa en términos cuantitativos. Eso permitirá a Sánchez aprobar el comunicado sin salvedades, al contrario de lo que sucedió hace un año en La Haya, cuando tuvo que negociar con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, un intercambio de cartas en el que quedaba claro que España no se sentía vinculada por ese compromiso. Esta vez el comunicado se concentra más en la aportación europea a la defensa de la OTAN y la capacidad de los restantes aliados de defenderse por sí mismos sin depender tanto del paraguas de EEUU, un debate que para España es mucho más cómodo y que siempre ha apoyado Sánchez. Eso no garantiza, sin embargo, que Trump no arremeta contra el presidente español y se produzca un choque que fuentes de La Moncloa sostienen que no se está buscando pero tampoco perjudicaría a Sánchez, dado el fuerte rechazo que genera el inquilino de la Casa Blanca en la opinión pública española, incluidos muchos votantes de la derecha. El Gobierno español obvia las críticas del secretario general de OTAN, Mark Rutte, que insiste en que España no podrá cumplir con las capacidades exigidas si no aumenta más allá del 2,1% que ya ha aceptado, y cree que lo dice solo para contentar a Trump, pero que en realidad, cuando se abordan las discusiones técnicas, hay un consenso generalizado de que España sí está cumpliendo y seguirá haciéndolo.La importancia que se atribuye al desarrollo de una base industrial de defensa, un elemento esencial de la estrategia militar aliada, queda patente en la celebración en Ankara de un foro empresarial paralelo a la cumbre de mandatarios, al que por parte española asistirán directivos de compañías como Indra, Navantia, Hisdesat, Instalaza, Oesia, Escribano o GMW.
Sánchez se arma de datos para defenderse de los ataques de Trump por la negativa a aumentar el gasto militar
El presidente acude a la cumbre de la OTAN en Ankara aliviado porque el debate no girará en torno al 5% y ya no está solo frente al inquilino de la Casa Blanca











