Muy tranquilo, con la cabeza bien alta y los deberes hechos. Esta es la actitud con la que, según el Ejecutivo, Pedro Sánchez llegará esta tarde a la cumbre de la OTAN que arranca en Ankara, y donde se volverá a encontrar con el siempre imprevisible inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump.Mark Rutte y el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan ayer en Ankara Uncredited / Ap-LaPresseEl Gobierno está convencido de que llega con todos los deberes hechos a la cita, pese a la presión de EE.UU. para que Europa asuma un peso mucho mayor en su propia defensa. España cumplió con el compromiso de destinar un 2% del PIB a gasto militar, gracias al plan para la seguridad y la defensa con una inversión adicional de 11.172 millones de euros, que elevó de una tacada el gasto hasta un total de 35.419 millones en este 2026. Y así logró alcanzar los objetivos de capacidades y fuerzas militares instruidas para realizar las misiones que la OTAN le encomendó. Por ello, Sánchez defenderá –y esta vez sin ser el único aliado díscolo–, que se pueden cumplir los compromisos sin elevar el gasto al 5% del PIB, como exige Trump.En la Moncloa confrontan lo que aseguran que son evidencias empíricas con lo que consideran que son meras especulaciones vacuas de que España arrastra los pies para cumplir sus compromisos, o a las concesiones retóricas que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se vea obligado a hacer ante el presidente estadounidense. Y defienden que España está muy por encima de la media europea y de potencias como Canadá en el cumplimiento de los compromisos adquiridos con la Alianza Atlántica.Según los datos del Ejecutivo, ya constatados por la OTAN, España es el séptimo país que más cumplió de los 32 miembros de la Alianza. También es el tercer aliado con más efectivos desplegados en misiones de paz y operaciones de seguridad fuera de su territorio, con casi 3.000 soldados, que ascienden a 4.500 en los despliegues bajo bandera de la UE y la ONU.El Ejecutivo alega que cumple su compromiso con la Alianza Atlántica muy por encima de la media europeaLa aportación española es la mayor para el refuerzo del flanco este de la OTAN, con unos 2.000 militares, según el Ministerio de Defensa, desplegados en Lituania, Letonia, Eslovaquia y Rumania en operaciones de policía aérea y en las agrupaciones navales permanentes de la Alianza. España es, de hecho, el segundo mayor contribuyente de capacidades navales, y el cuarto de capacidades aéreas.Más cifras: España es el octavo aliado de la OTAN que más apoyo económico presta a Ucrania, el sexto miembro que más aumentó su partida de seguridad y defensa –un 154%– y el séptimo país de la OTAN que más invirtió en defensa en términos absolutos. España cumple, zanjan en el Gobierno, y cumple por encima de la media.Pero el frente del porcentaje en Defensa no es el único que se librará en Ankara, desde donde España espera el anuncio de nuevos contratos militares millonarios, que repercutan en la industria europea, que en el nuevo contexto geopolítico no produce al ritmo que debería.Las constantes entregas de armamento a Ucrania, en las que España tiene un papel destacado, merman las reservas nacionales, que la industria occidental no está supliendo. En esta línea, el Gobierno tiene previsto llevar al Consejo de Ministros, antes de que finalice el curso, 15 nuevos programas especiales para reforzar las capacidades de las Fuerzas Armadas, en consonancia con lo marcado por la OTAN.La inversión española en defensa creció en un 154%, hasta los 35.419 millones de euros, en este 2026Los nuevos proyectos, que pivotarán sobre la defensa antiaérea, la modernización de sistemas náuticos y navales y la industria de misiles, supondrán una inversión de unos 1.400 millones de euros, que se sumarán a la continuidad del plan puesto en marcha el año pasado. Sin presupuestos, el Gobierno no tiene otra fórmula para llegar hasta el 2% sin pasar por el Congreso, donde previsiblemente sería tumbado cualquier aumento.La delegación española, según fuentes ministeriales, volverá a intentar que la OTAN preste una mayor atención al flanco sur, aunque los refuerzos se centren en la frontera este frente a Rusia. La crisis, convertida en estructural, que atraviesa desde hace más de una década el Sahel supone un foco de amenazas para el territorio euroatlántico, por lo que España insistirá en la necesidad de estrategias efectivas que permitan contener los riesgos de unos territorios en los que el terrorismo yihadista y el crimen organizado campan a sus anchas.Joaquín VeraPeriodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo Ver más artículos Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el TerrorismoMadrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
Sánchez mantiene su pulso con Trump y rechaza disparar al 5% el gasto militar
España llega hoy a la reunión de la OTAN en Ankara con los objetivos cumplidos pese a destinar el 2% del PIB











