Actualizado a las 20:39h.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez llega en una situación muy incómoda a la cumbre anual de la OTAN. A diferencia de lo que sucedió el año pasado en la de La Haya, la posición del líder del Ejecutivo español se ha convertido en un ... viejo argumento para la mayoría de los dirigentes aliados, más preocupados por evitar una ruptura brusca con el norteamericano Donald Trump. Sánchez ya no puede ser ni siquiera el guijarro más agudo en el zapato del norteamericano porque la mayoría acumula ya bastantes agravios por parte del inquilino de la Casa Blanca. Así que lo más probable es que los demás dirigentes le dejen esta vez en un segundo plano, para evitar mayores complicaciones en una reunión ya de por si bastante complicada. Poco a poco, Sánchez se va quedando aislado de la corriente general de los aliados europeos, que prefieren un enfoque más pragmático.

Español

Ankara

Pedro Sánchez