La ley de nietos de España que algunos han denunciado como una herramienta para llevar a cabo un complot para amañar las elecciones no es ninguna excepción a nivel internacional. De hecho, España sigue la estela de países como Alemania, Austria o las repúblicas bálticas que curaron las heridas provocadas por sus pasados no democráticos y que dificultan la convivencia pacífica.
En el caso de Alemania, la Ley Fundamental de Bonn —constitución alemana— recoge en su artículo 116.2 la posibilidad de recuperar la nacionalidad a aquellos alemanes que fueron excluidos de esta condición por ser judíos o estar dentro de los grupos perseguidos por el nazismo en el periodo que va desde 1933 hasta 1945. Posteriormente, en 2019 y 2021 se amplió el plazo a sus descendientes, ya que los hijos y nietos de los perseguidos por los nazis se exiliaron en estados que sí les otorgaron la nacionalidad.












