Ni el debate es nuevo ni el protagonista enfrenta un desafío potencialmente distinto al de otras economías avanzadas, sin embargo, el foco está ahora mismo sobre Alemania. La mayor economía europea ha saltado a los titulares económicos internacionales por una reforma de las pensiones que evidencia el gran problema demográfico que tiene el país. Como en Europa se podría decir que cuando estornuda Alemania, se constipan los demás, sus movimientos para salir del atolladero son observados con fruición en el resto de capitales europeas. Por eso resulta significativo, después de haber fiado casi en exclusiva a la inversión en defensa su recuperación económica, que en Berlín ahora se agarren al 'clavo ardiendo' de la inteligencia artificial (IA) como una apuesta a 'todo o nada' ante un shock demográfico que puede hacer 'desaparecer' a una cuarta parte de sus trabajadores.La retahíla de informaciones que vienen desde Alemania invita poco al optimismo: cinco años de estancamiento económico, óxido en un modelo exportador carcomido por la voracidad de China, amenazas arancelarias y de las cadenas de suministro, elevados costes empresariales que han llevado a dramáticas decisiones como el anuncio de Volkswagen de 100.000 despidos, un cada vez más elevado coste de la vida para el ciudadano, éxodo de algunas comunidades migratorias cuando la escasez de mano de obra es considerable en algunos sectores como el sanitario y cuando el debate contra la inmigración no deja de subir de decibelios con la ultraderecha de AfD (Alternativa para Alemania) encabezando las encuestas y el agrio anuncio del Gobierno de que la edad de jubilación se irá extendiendo irremediablemente hasta los 70 años.
La apuesta a 'todo o nada' de Alemania: IA ante un shock demográfico que hará 'desaparecer' a una cuarta parte de sus trabajadores
Ni el debate es nuevo ni el protagonista enfrenta un desafío potencialmente distinto al de otras economías avanzadas, sin embargo, el foco está ahora mismo sobre Alemania. La mayor economía europea ha saltado a los titulares económicos internacionales por una reforma de las pensiones que evidencia el gran problema demográfico que tiene el país. Como en Europa se podría decir que cuando estornuda Alemania, se constipan los demás, sus movimientos para salir del atolladero son observados con fruición en el resto de capitales europeas. Por eso resulta significativo, después de haber fiado casi en exclusiva a la inversión en defensa su recuperación económica, que en Berlín ahora se agarren al 'clavo ardiendo' de la inteligencia artificial (IA) como una apuesta a 'todo o nada' ante un shock ...











